En su séptima edición, la Bienal Iberoamericana de Diseño (BID20) sigue construyendo con firmeza los cimientos de su propuesta: visibilizar los emprendimientos que contribuyen al desarrollo. En un mundo pandémico como el que vivimos, la creatividad, de la mano con la innovación e investigación, puede marcar la diferencia. Como demuestran algunos de los proyectos ganadores.

Por Laura Alzubide

“Hay pandemia, pero hay diseño”. Así comienza la nota de prensa que anuncia los proyectos ganadores de la Bienal Iberoamericana de Diseño (BID20), que impulsa DIMAD Fundación y que se lleva a cabo entre el 23 de noviembre y el 21 de enero en la Central de Diseño, en Matadero Madrid, tanto de manera presencial como virtual. “Este es un año especialmente importante porque es un año especialmente difícil. El diseño debe mostrar en esta séptima edición de la BID su capacidad para estar cuando más necesario es. Por eso queremos mostrar, ahora más que nunca, lo mejor del diseño iberoamericano”, ha declarado Manuel Estrada, presidente del evento.

Con el propósito de visibilizar el trabajo que realizan los diseñadores de América Latina, España y Portugal, la BID otorga siete premios en cada una de las categorías, así como doce galardones especiales para los ejes temáticos sobre los que quiere incidir la organización. La innovación, la sostenibilidad, la cultura y el desarrollo son los ejes que vertebran la mayor parte de las propuestas, firmadas tanto por profesionales consagrados como talentos emergentes. Este año, el Perú ha conseguido que se seleccionen treinta trabajos, entre los cuales se incluyen diez finalistas y cinco premios. Esta ha sido, sin duda, una participación exitosa, sobre todo teniendo en cuenta el contexto.

“A pesar de la pandemia, los diseñadores, que están ahora en una situación difícil, han querido ser partícipes de esta bienal. Se han presentado más postulantes que otras veces, y lo han hecho con mucho entusiasmo. Esto ha sido notable”, explica Marita Quiroz, quien, junto a José Corzo, forma parte del comité asesor de la BID. “Además, el proyecto de Puna ha tenido una gran recepción. El jurado se ha quedado realmente impresionado con su propuesta. Y hay que mencionar también a Walter Velásquez Godoy, quien obtuvo una mención en la categoría de Diseño para el Desarrollo / Cooperación Española con el robot ecobilingüe. Su trabajo es maravilloso”.

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Cabe destacar que el próximo año la exposición llegará al Perú con una muestra representativa de piezas. Una cita indispensable para comprender el alcance y el poder transformativo del diseño iberoamericano.

Fotos: cortesía de la BID
Artículo publicado en la revista CASAS 287