Donald Trump está nuevamente en problemas. El periodista Michael Wolff acaba de publicar el libro Fire and Fury: Inside the Trump White House, una narración que recoge más de 200 testimonios y anécdotas sucedidas durante los últimos 18 meses en la casa de gobierno estadounidense.

fire and fury

Los abogados del presidente americano quisieron evitar la aparición del libro que, en un principio, sería el 9 de enero. Sin embargo, la editoral Henry Holt & Company, adelantó la publicación para el viernes 5. El autor, un periodista que antes ha escrito para Vanity Fair, The Guardian y Hollywood Reporter, ha conversado con personas allegadas al magnate y ha reconfirmado detalles de la personalidad caótica e inmadura del empresario.

Fire and fury

Wolff recuerda las reflexiones de Trump: “Kushner era un lambiscón. Sean Spicer era estúpido (y también se ve terrible). Conway era una llorona. Jared e Ivanka nunca debieron venir a Washington”.

Trump, por su parte, ha dicho a través de Twitter que nunca autorizó a Wolff a ingresar a la Casa Blanca. Incluso, ha llegado a afirmar que Fire and Fury es un libro falso. “Miren el pasado de este señor y miren lo que le pasa a él y al descuidado de Steve (Bannon)”. Se refiere a su exjefe de campaña, quien ha sido la fuente de algunas de las cosas que se cuentan en el texto.

Etapa de negación

Trump no quería ganar, y nadie en su campaña pensó que lo lograría. De acuerdo a lo escrito por Wolff, el magnate le aseguró a Melania que no ganaría. Hasta el último día de las elecciones, el candidato esperaba una derrota segura ante Hillary Clinton. Le comentó a su amigo, Roger Ailes, presidente de la cadena Fox, que haber llegado hasta allí ya podía ser considerado como un triunfo. Esa noche, “Melania era un mar de lágrimas, y no de alegría”, recoge el libro. 

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“A Trump le gustaba decir que una de las cosas que hacían que la vida valiera la pena era llevarse a la cama a las esposas de tus amigos”, afirma el libro.

Como candidato, Trump no tenía interés en aprenderse la Constitución, de la cual sabía muy poco. “Apenas llegué a la Cuarta Enmienda, antes de que su dedo jalara hacia abajo su labio y los ojos se le pusieran en blanco”, comentó su ex asesor de campaña Sam Nunberg. Incluso, el texto sostiene que Donald nunca lee. “Él no procesaba la información en algún sentido convencional. Ni siquiera echaba una ojeada. Algunos creían que, en todo sentido práctico, no era más que un semialfabetizado”.

Primeros días en la Casa Blanca

Otra parte del libro cuenta los desencuentros que Trump tuvo con el personal de servicio de la Casa Blanca. Y es que a raíz de su miedo a los gérmenes no deja que nadie toque ni su cepillo de dientes. Teme que lo envenenen y, por ello, el político come muy seguido en McDonald’s. “Él dirá que una de las razones por las que le gusta comer en McDonald’s era porque nadie sabía que iría y la comida se preparaba con seguridad”, menciona el libro.

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Otro percance ocurrido durante los primeros días en su nuevo hogar fue por sus camisas. Al parecer, Trump las había dejado en el suelo, por lo que el personal de limpieza las puso en su lugar. Esto molestó al presidente, quien, cual niño caprichoso, les dijo: “Si mi camisa está en el suelo es porque quiero que esté en el suelo”.

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De esta manera, se empezaron a reconfigurar esta y otras reglas que a partir de ese momento regirían en la Casa Blanca: solo él autorizaría el momento en que se limpiarían las sábanas de su cama, colocar dos televisores para su habitación, entre otras rarezas, según El País.

La presidenta Ivanka

Si hay alguien que tiene más poder que Trump en la Casa Blanca, no es Melania, sino Ivanka. Incluso, la hija mayor del mandatario lo ha ayudado no solo en decisiones de negocios, sino también maritales. Según el autor de Fire and Fury, ella y su esposo Jared Kushner tienen acceso directo con el presidente. Pero esto no es un secreto, ya que en una entrevista para Vanity Fair, Bannon los acusó de estar detrás de las malas desiciones de la residencia oficial, acuñando el término “Jarvanka”.

La empresaria sueña con convertirse en la primera presidenta del país norteamericano. Ivanka y Jared, acusados de usar sus cuentas de correo privado para asuntos oficiales, hablaron abiertamente del tema cuando aceptaron formar parte del equipo presidencial. Según el texto de Wolff, ambos “hicieron un trato serio entre ellos: si en algún momento futuro surgía la oportunidad, ella sería la que se postularía para presidente”.

El otro Fire and Fury

Randall Hansen, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Toronto, publicó en el 2008 un libro acerca de los bombardeos aliados de Alemania durante la II Guerra Mundial. Lo curioso es que este texto académico tiene el mismo título que la obra de Wolff acerca de Trump. Desde el viernes pasado, Fire and Fury: The Allied Bombing of Germany, 1942-1945 se ha metido, por equivocación de los compradores, en la lista de los más vendidos en Amazon.

“No he visto tanto nivel de interés en mi libro desde que se publicó por primera vez”, confiesa Hansen para el diario The Guardian. No obstante, el texto del canadiense está en el n° 723 en la lista general de best-sellers, muy lejos del estadounidense Fire and Fury de Wolff, que ocupa el puesto n° 1.