Un grupo de artistas peruanos y extranjeros ha donado más de una veintena de piezas para la subasta durante la Tercera Gala Anual de la Misión Huascarán. Denominada Velvet, este año tiene una meta más alta debido al éxito de las ediciones pasadas.

Cada vez hay más subastas de arte para causas benéficas. El Perú no es la excepción. Un grupo de artistas nacionales y extranjeros ha donado algunas de sus obras para una buena causa: la subasta de la Tercera Gala Anual Benéfica de Misión Huascarán, una iniciativa humanitaria dirigida por el padre José Manuel Castellano con el objetivo de mejorar la calidad de vida de más de mil familias campesinas del distrito de Mancos, provincia de Yungay, en Áncash. 

Tanto artistas consagrados como José Tola, Gonzalo Cienfuegos y José Carlos Martinat, así como jóvenes talentos, como Luisi Llosa y Kylla Piqueras, han ofrecido obras especialmente para esta ocasión. La escultura en cemento de Llosa habla sobre el dolor y el maltrato al cuerpo y, al mismo tiempo, sobre la fortaleza para seguir adelante.

La asesora de arte Meg de Romaña es la coordinadora general de la subasta.

Para crear “conciencia cósmica”, Piqueras se inspiró en las estrellas y la naturaleza de la Cordillera Blanca. “Es lo que yo puedo devolver a la tierra que tanto enriqueció mi ser y mi alma”, dice. Otros artistas, como Gonzalo García Callegari y Fernando Bryce, retratan el fútbol peruano, mientras que Ignacio Álvaro llena de color un par de xochimilcos de cerámica. Las galerías Impakto, Revolver, 80 m2, Del Infinito y Jorge Mara (las dos últimos, de Argentina) han apoyado el evento con la participación de sus artistas.

La subasta, a cargo del martillero Nicolás Kecskemethy, se realizará el próximo 19 de mayo en una antigua casa sanisidrina, durante una cena sentada a cargo de Felipe Ossio y James Berckemeyer, invitado especial este año. El show musical estará a cargo de Jean Pierre Magnet y su orquesta, las cantantes peruanas Paula Tagle y Nicole Favre y la colombiana Fanny Lu como artista estelar de la noche.

“El fumador”, en acrílico sobre lienzo, de José Tola.

Para cerrar con broche de oro, el DJ Igor Carrillo hará bailar a los asistentes durante toda la noche. Con lo recaudado el año pasado se logró construir e implementar el Centro de Misiones, donde se desarrollan los programas sociales de Misión Huascarán. Será una noche de elegancia y altruismo que beneficiará a artistas, compradores y, sobre todo, a los pobladores que viven a los pies del nevado Huascarán.

El poder del arte

El arte peruano pasa por un buen momento. Las ferias Art Lima y PArC, realizadas del 19 al 22 de abril, siguen movilizando el mercado del coleccionismo y promoviendo un mayor conocimiento del mismo en el medio local. Conversamos con Meg de Romaña, asesora de arte y coordinadora general de la subasta, sobre el evento y el mercado peruano.

El acrílico sobre cartulina pesada de bambú, “New Gods”, es de Mateo Liébana.

¿Qué tipo de obras se subastarán?

La subasta es de arte latinoamericano. Son veintiséis lotes para todos los gustos. Hay obra abstracta, geometría, esculturas en cemento y de cobre, cajas de luz, dibujo, huacos… Van desde un precio base de mil dólares a unos diez mil dólares.

¿Cómo se eligen las obras para la subasta?

Algunos artistas me mandan opciones y yo elijo. En otros casos, ellos me mandan las obras que quieren donar. He tratado de poner un poco de todo, que haya variedad en materiales, autores, temáticas y precios para que cualquiera que vaya a la subasta encuentre algo que le llame la atención, le entre al alma y lo motive a comprar.

Michelle Prazak presenta “Overlap 3”, un óleo sobre lino crudo.

¿Cuán exitosas fueron las subastas anteriores?

El año pasado subastamos diecinueve obras y se vendieron todas a precio de mercado o por encima. El 30% de todo lo recaudado en la gala fue a través de la subasta. Nuestra meta este año era de veinte lotes, pero el número se fue incrementando por el interés de los artistas en ayudar.

¿Qué novedades tendrá esta edición?

Son obras distintas y este año participan nuevos artistas. Además, vamos a mandar el catálogo a unos cincuenta coleccionistas extranjeros que no pueden venir a la gala. Si alguno está interesado en una obra, puede mandar un formulario con el monto máximo que está dispuesto a pagar. Si no se llega a esa cifra durante la subasta, se la lleva.

Fotografía analógica de Matilde Marín, representada por Galería Del Infinito.

¿Cómo te iniciaste en la organización de esta subasta?

Cuando empezó el proyecto, hace tres años, me llamaron como voluntaria. El primer año se hizo una subasta abierta y cada voluntaria consiguió lo que pudo. Por mi trabajo y amistad con artistas, conseguí que me donaran dos obras. El año pasado sugerí hacer una subasta exclusivamente de arte y más profesional. El evento fue un éxito y eso nos motivó a repetirlo este año. Ahora tenemos una meta más alta, pero estoy segura de que la vamos a alcanzar.

¿Qué artistas veremos en esta edición de la subasta?

Ignacio Álvaro, Iosu Aramburú, Miguel Andrade, Jaime Liébana, Joaquín Liébana, Mateo Liébana, Rossana López-Guerra, Gonzalo García Callegari, Fernando Bryce, Alexander Neumann, Matilde Marín, Duda Rosa, Kylla Piqueras, Giancarlo Scaglia, José Carlos Martinat, Ricardo Cárdenas, José Vera Matos, Gam Klutier, José Tola, Aldo Chaparro, Michelle Prazak, Gonzalo Cienfuegos, Andrés Sobrino, Luisi Llosa, Jesu Pedraglio y Eduardo Stupia.

De pie: Rossana López-Guerra; Fernando Bryce; Michelle Prazak; Gonzalo García Callegari;
Kylla Piqueras; Giancarlo Scaglia; Meg de Romaña, curadora de la subasta; y Nicolás Kecskemethy, martillero. Sentados: Mateo Liébana; Jesu Pedraglio; José Tola; Ignacio Álvaro; Joaquín Liébana; Luisi Llosa; e Isabel Miró Quesada, voluntaria de la Misión Huascarán.

¿Qué recomiendas a los coleccionistas jóvenes?

Que empiecen por la gala. En la subasta van a encontrar muy buenos artistas y es una linda manera de ayudar al país. Es importante visitar las galerías y los museos. Además, ver libros de las colecciones para ir aprendiendo y “educando el ojo”. El arte está en todos lados, pero a veces uno no lo ve. Para armar una colección hay que partir de la estética de cada persona e investigar a cada artista y su trayectoria.

¿Cómo evalúas la escena actual del arte latinoamericano y peruano?

En general, el arte de la región ha tomado una posición muy fuerte en el mundo en los últimos años. Existe un público interesado en conocer el arte latinoamericano y hay curadores latinos en museos del más alto nivel, como el MoMA, el Tate o el Guggenheim. El Perú ha ido creciendo. Los maestros han vendido en su país de origen, pero ahora la nueva generación quiere una presencia fuera y lo está logrando. Yo veo que los coleccionistas extranjeros se llevan obras de muchos artistas peruanos y que hay una mayor apuesta de las galerías por sus artistas.

Obra de Jesu Pedraglio, titulada “Wiracocha”.

¿Qué consideras necesario para impulsar el arte contemporáneo local?

Sobre todo, tiempo. Nuestra escena artística empezó un poco más tarde que en otros países de la región, pero Lima tiene un gran potencial. Tiene cosas por enseñar y eso ha hecho que la gente vea el arte de otra manera. Antes se le veía como algo decorativo y carísimo, ahora hay más curiosidad, más gente va a las ferias y las obras que uno tiene en casa representan su alma.

Para adquirir las entradas, puedes escribir a [email protected]