Hace seis años la artista Sheila Alvarado y el escritor Daniel Alarcón se juntaron por un proyecto que los entusiasmaba demasiado: convertir Ciudad de payasos, cuento del escritor peruano, en una novela gráfica. Ahora que el producto consiguió ser traducido al inglés y comercializado en Estados Unidos, acaban de recibir una nominación muy importante. City of Clowns aspira a llevarse el galardón en la categoría de Mejor adaptación en los premios Eisner, que son conocidos como “los Oscar del cómic”, cuya ceremonia se llevará a cabo el 22 de julio. Conversamos con Sheila acerca de este logro que los convierte en los primeros peruanos nominados a este importante reconocimiento.

El libro fue publicado en español en 2010 con la editorial Santillana y el año pasado una nueva edición en inglés fue lanzada por Riverhead Books.

El libro fue publicado en español en 2010 con la editorial Santillana y el año pasado una nueva edición en inglés fue lanzada por Riverhead Books.

¿Por qué, entre todos los cuentos de Daniel, escogieron este para transformarlo en novela gráfica?
Creo que a Daniel le quedaba algo por hacer con ese texto, que fue uno de los que más conocidos se hizo en el libro. Y yo tenía una suerte de video mental del cuento, porque el Centro de Lima es el eje y yo hice toda mi carrera ahí. Entonces era algo muy vívido para mí. Era el cuento con el que más afinidad visual tenía.

¿Adaptar el cuento al formato de la novela gráfica es algo así como convertir en película un libro?
Tal cual, porque ves paso a paso, línea a línea, párrafo a párrafo. A veces tienes que condensar una oración, a veces seis palabras, a veces una, y tienes que lograr un buen balance entre lo que se queda y lo que se omite para que el dibujo pueda darte un poco más de lo que ya está escrito en el libro.

Sheila y Daniel trabajaron los textos y las ilustraciones de la novela a la par.

Sheila y Daniel trabajaron los textos y las ilustraciones de la novela a la par.

Trabajaste a la par con Daniel, ¿eso facilitó esta edición?
Sí, y creo que eso fue lo mejor. Porque a veces cuando se versionan historias, una persona se encarga del texto, otra hace el guion, otra el dibujo, otra lo colorea, y así. Pero Daniel y yo  decidimos realizarlo en conjunto y eso fue bueno para nosotros dos. Y funcionó porque los dos respetamos mucho el trabajo del otro.

Se lanzaron sin tener experiencia previa en este tipo de trabajo…
Exacto. Simplemente nos mandamos y decidimos hacerlo. Fue en el camino que yo empecé a revisar otros textos. Fue después de hacer esto que empecé a apreciar el trabajo de otros autores, porque vi todo el esfuerzo que hay detrás.

La novela, que transcurre en Lima, recrea muchos espacios conocidos de la capital.

¿Por qué crees que las novelas gráficas han ganado tanta importancia y popularidad en los últimos años?
Porque se han abierto muchos aspectos de los temas que se hablan. La gente se ha dado cuenta que a veces para esta generación es más fácil aprender o entregarse a terminar un libro cuando tiene imágenes. Y porque los comics han dejado de ser ficción tipo Marvel para convertirse en cosas más reales, hay crónicas de guerra o historias de ciudades.

¿Cómo recibiste la noticia de la nominación al premio Eisner?
Nos escribieron de Estados Unidos, de donde ya nos habían estado bombardeando con críticas que habían llegado y yo estaba bastante contenta. Cuando nos avisaron que teníamos una nominación, para mí fue mostro. Después me enteré que estos eran como los Oscar de la ilustración y me di cuenta de la magnitud del evento.

Sheila tuvo que atreverse a cambiar su estilo para recrear el universo del personaje principal.

Sheila tuvo que atreverse a cambiar su estilo para recrear el universo del personaje principal.

¿Esto te motiva a hacer algo parecido más adelante?
Siempre hemos hablado con Daniel de hacer otro proyecto, pero sin fecha límite, porque cada uno tiene sus propios proyectos. Me gustaría volver a hacer algo así porque para mí fue algo bien especial. Mi universo es en realidad femenino y para este libro, para que la voz del personaje lidiara con el texto, tuve que cambiar mi línea gráfica. En vez de trabajar con estilógrafos o lápices, trabajé con algo más tosco, que estuviera más acorde con la voz masculina del personaje. Fue todo un cambio para mí.

Y ahora que sabes que los Eisner son como los Oscar del universo gráfico, ¿existen nervios o algún tipo de ansiedad?
En verdad no. Creo que ahora estoy más motivada por los otros proyectos que tengo en este momento. Me parece mostro que se valore este libro. Porque somos los primeros peruanos que hacen una cosa así, y somos los primeros también en llegar más allá de España y Lationamérica, porque fuimos hasta Estados Unidos con una versión en inglés. Estar nominados es la cereza del pastel. Si llegamos a comernos el pastel, sería increíble.

Por Omar Mejía Yóplac