Ha sido una de las promotoras más entusiastas del arte peruano en el exterior. Un trabajo silencioso de tres décadas que, el año pasado, la convirtió en coordinadora general del Programa VIP de Art Lima. Consuelo Salinas de Pareja habla sobre los alcances del proyecto que busca fortalecer el coleccionismo local y atraer a los aficionados extranjeros.

¿Qué análisis hace del coleccionismo peruano?

Es una labor que aún se encuentra en formación. Sin embargo, hay personas que están haciendo un trabajo encomiable con sus colecciones privadas, aunque la legislación no funciona como un incentivo.

Más allá del aspecto comercial, ¿cuál es la importancia de esta actividad?

Hay muchos ejemplos de colecciones privadas que luego  se vuelven de acceso público. Pienso en la del barón Thyssen-Bornemisza, que ha transformado la escena de Madrid con el museo que hoy lleva su nombre. En Bilbao, que ha resurgido a partir de la llegada del Guggenheim, con un edificio bellísimo del arquitecto Frank Gehry. Son ejemplos mayores, pero espero que podamos verlos también en el Perú. Nuestros coleccionistas ya están interactuando con la oferta cultural: complementan a los museos y, muchas veces, nutren las exposiciones de arte. Un ejemplo es la retrospectiva de Emilio Rodríguez Larraín en el MALI. Estamos hablando de una actividad que hace un gran aporte a la cultura.

¿La presencia de dos ferias de arte en Lima ha tenido algún impacto en el mercado artístico?, ¿O aún es muy pronto para hablar de esto?

No manejo las cifras, pero la feria aglutina a un público que nunca antes habíamos tenido. Y, además, crea un ambiente que propicia la conexión con coleccionistas y curadores extranjeros que quieren conocer distintas propuestas del Perú. No hay que pensar las ferias de arte como algo aislado, son proyectos que activan a toda la economía.

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Consuelo Salinas de Pareja es la coordinadora del Programa Vip de Art Lima desde hace un año.

En el programa que usted coordina se hace hincapié en la formación de los coleccionistas, ¿Cómo se logra esto?

Esta es una actividad que, obviamente, necesita recursos. Pero sobre todo necesita pasión. Hay que tener en cuenta que una colección no es una acumulación de obras. Está impregnada del gusto y los intereses personales, pero también debe tener un sentido. Y ahí es donde el criterio de los especialistas juega un papel valioso. En algunos países existen asociaciones de coleccionistas de mediano y de alto nivel, que ofrecen conferencias y conversatorios. Son actividades que también sirven de guía y van creando redes entre ellos. Creo que esta es una actividad muy bonita y que no necesariamente tiene que hacerse en solitario. Pero lo más valioso es el aprendizaje que trae consigo.

Para esta edición de Art Lima han convocado a coleccionistas de España, Francia, Portugal, Suiza, Italia y Estados Unidos, entre otros países, ¿Qué actividades fuera de la feria han disecado para acercarlos a la cultura peruana?

Tenemos un trabajo especializado con ellos, para poder darles un marco cultural adecuado. En esta edición tenemos planeadas una serie de visitas guiadas al Proyecto Fugaz –en el Callao–; el homenaje a Miguel de Cervantes, William Shakespeare y el Inca Garcilaso de la Vega –una serie de performances e intervenciones de videoarte organizadas por Madrid City Art Projects y Proyector, que se presentarán en el Centro Cultural de España–; las exposiciones del MALI –“Moche y sus vecinos”, “Emilio Rodríguez Larraín”, y la colección permanente del museo–; una intervención de Aldo Chaparro y Ximena Garrido Lecca en la Casa Fernandini; un proyecto de arquitectura y fotografía de Lima Modern, y otra muestra de Sonia Cunliffe en la capilla del antiguo colegio Mercedes Cabello. Y luego de la feria tenemos un programa en Cuzco, para dos noches en el hotel Belmond Palacio Nazarenas, donde se va a presentar una colectiva de arte amazónico; y también vamos a hacer una visita a Machu Picchu. Confío en que será un marco inmejorable para acompañar una oferta artística que es una de las más ricas que hemos tenido en la feria.

Texto: Gloria Ziegler
Fotos: Víctor Hidrogo

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