Como parte de su trabajo de conservación y preservación del patrimonio cultural, la organización internacional US/ICOMOS escogió a la ciudad de Lampa (Puno) para poner en valor sus riquezas ante los ojos del mundo, en el marco del Día Internacional de los Monumentos y Sitios.

Por Manuel Coral González

Al sur, la ciudad rosada

Lampa –ubicada a ochenta kilómetros de Puno– es conocida como “la ciudad rosada”, debido a que los techos y paredes de sus casas, a lo largo del tiempo, fueron pintados con barro de color rojo y ornamentados con sillar labrado y piedras de la isla de Amantaní. Pero eso no es todo. En Lampa también se puede encontrar el Templo Santiago Apóstol, construido entre 1675 y 1685, que representa con maestría la arquitectura propia del virreinato peruano. La ciudad, además, posee una riqueza paisajística admirable, debido a su proximidad con la Cordillera de los Andes.

El pasado 18 de abril se inscribió en US/ICOMOS el Circuito cordillerano de Lampa, con el que se busca sensibilizar a la población acerca del patrimonio inmaterial del sur peruano.

“El Perú es uno de los países que tiene un patrimonio material e inmaterial increíble”, dice Maribel Beas, miembro de la organización internacional US/ ICOMOS y parte de la junta directiva del International Scientific Committee of Earthen Architectural Heritage (ISCEAH). “Nuestro país tiene muchas ciudades con gran valor cultural, arquitectónico y urbano. Lampa es una de ellas. Por eso, es importante que todos los miembros de las distintas comunidades se interesen en proteger y conservar su patrimonio y sus riquezas. Queremos no solamente que las personas del Perú, sino de todo el mundo sepan de la riqueza que tiene Lampa”.

Conscientes de esta realidad, US/ ICOMOS celebró el pasado 18 de abril el Día Internacional de los Monumentos y Sitios en Lampa, poniendo en valor el Circuito cordillerano de Lampa –creado en 2012–, que posee una extensión de 152 kilómetros y atraviesa el bosque de las Puyas de Raimondi y la localidad de Pucará, conocida por sus artesanías.

Los artesanos de Lampa trabajan sus tejidos con lana de alpaca y tintes naturales.

“La cultura inmaterial de Lampa es muy grande”, agrega Beas. “Por ejemplo, cuenta con una vasta cantidad de danzas folclóricas y tiene costumbres religiosas como la procesión de la Virgen de la Inmaculada Concepción, a la cual asiste mucha gente. Por eso es que ICOMOS está interesada en que se trabaje en el mantenimiento y preservación de la ciudad”.

“Para los artesanos es muy importante tener gente que se interese en el trabajo que hacen”, continúa Beas. “Poco a poco la comunidad se está preocupando más por proteger sus expresiones culturales. Pero sensibilizar a la comunidad acerca de su patrimonio es un trabajo que va a llevar mucho tiempo”.

Laguna de Vilavila.