Después de más de un año de mantener su inocencia, Lori Loughlin y su esposo Mossimo Giannulli decidieron declararse culpables. El sonado caso por sobornos a universidades es el mismo por el que la actriz Felicity Huffman fue sentenciada a prisión. Loughlin y su esposo tendrán que cumplir un periodo de cárcel también. 

Por Alejandra Grau

Lori Loughlin, la actriz que se hizo conocida por su papel de la tía Becky en la famosa serie Full House lleva desde el pasado marzo en el punto de mira de la justicia estadounidense. Loughlin y su marido, el diseñador de moda Mossimo Giannulli, fueron dos de los 50 padres implicados en un escándalo que ha sacudido el mundo universitario de EE UU. El caso se refiere a una trama organizada para facilitar el acceso de hijos de familias ricas a las universidades de élite falsificando sus calificaciones. La actriz Felicity Huffmanen se vio implicada en el mismo.

Lori Loughlin

Ahora, el matrimonio ha sido acusado también de conspiración para cometer sobornos federales.  Además, fuentes cercanas aseguran que la pareja se encuentra en un delicado momento personal. “Este estrés está a punto de romperlos”, aseguran a People desde el entorno de la intérprete. “Sienten que son como David contra Goliat… ¿cómo te enfrentas al gobierno federal?”, añaden.

La Oficina del Fiscal de Distrito de Massachusetts anunció hoy jueves que la pareja se declarará culpable en una fecha judicial aún por determinar. Loughlin se declarará culpable del cargo de conspiración para cometer fraude electrónico y postal. Giannulli se declarará culpable del mismo cargo, además del de ‘servicios honestos por fraude electrónico y postal. Si el juez acepta los términos de su acuerdo de culpabilidad, ambos pasarán tiempo en prisión. Loughlin cumpliría dos meses y pagaría una multa de $ 150,000 dólares, además de dos años de libertad condicional y 100 horas de servicio comunitario. Giannulli, mientras tanto, cumpliría cinco meses de prisión, pagaría una multa de $ 250,000 dólares, dos años de libertad condicional y 250 horas de servicio comunitario.

El abuso de poder de Lori Loughlin

El pasado martes, el fiscal del distrito de Massachusetts inculpó al matrimonio de haber conspirado en el soborno a empleados de la Universidad de California del Sur (USC). Esto, para asegurarse la admisión de sus dos hijas, Isabella y Olivia. Los nuevos cargos, en los que hay otros nueve padres acusados, también incluyen fraude postal y electrónico y lavado de dinero. Según un comunicado de la Oficina del Fiscal Federal de Boston:

“A cambio de los sobornos, los trabajadores de la universidad supuestamente designaron a los hijos de los acusados como deportistas. Sin embargo, existía poca o ninguna consideración por sus habilidades atléticas o como miembros de otras categorías de admisión favorecidas.”

Lori Loughlin y sus hijas Belle y Jade

Lori Loughlin y sus hijas Belle y Jade.

Loughlin y Giannulli están acusados de pagar 500.000 dólares en 2016 y 2017 para que sus dos hijas ingresasen a USC como integrantes del equipo de remo. Ninguna de ellas practicaba este deporte. Sin embargo, ambas fueron admitidas por la universidad. De hecho, una de sus hijas, Olivia Jade, es influencer con 1,5 millones de seguidores en Instagram y tiene un canal propio de YouTube, con dos millones de audiencia, y se dedica básicamente a viajar para desarrollar su actividad en las redes sociales. La joven, que ahora tiene 19 años, se llegó a vanagloriar en su cuenta de Instagram de que hablaría con los profesores para continuar con sus viajes o de que le interesaban las fiestas más que los estudios. El pasado lunes USA Today reveló que las hijas del matrimonio ya no están matriculadas en la Universidad del Sur de California.

Un caso célebre

Con este nuevo cargo, la intérprete de Full House se enfrenta a cinco años más de prisión que se suman a los otros posibles 40 años de los anteriores supuestos delitos. Además de una multa de 250.000 dólares. “Las cosas se ponen cada vez peor para ella. Podrían haberla acusado de todo esto la primera vez, pero esperaron… Ella siente que hay un chivo expiatorio que va en su contra”, insiste la fuente a People.

Felicity Huffman

Felicity Huffman estuvo implicado en el mismo caso y cumplió 14 días de cárcel.

Las autoridades destacan que este nuevo cargo solo va dirigido contra los padres que el pasado abril se declararon inocentes en la acusación inicial, como Loughlin y Giannulli. En ese momento la pareja pagó un millón de dólares de fianza para quedar en libertad tras prestar declaración ante un juez de Los Ángeles. El magistrado que se ocupó del caso permitió que la pareja pusiera su casa de Los Ángeles como garantía para poder pagar dicha cantidad.

Otra implicada: Felicity Huffman

Inicialmente, Loughlin y su marido rechazaron el acuerdo de culpabilidad al que se acogieron Felicity Huffman y otros padres implicados, pero luego fueron acusados de lavado de dinero y conspiración. “Toda la familia está caos en este momento. Sabían que esto era una posibilidad, pero confiaron en que sería una herramienta de negociación con la fiscalía. Ahora que los cargos son oficiales se están dando cuenta de que no hay forma de evitar una sentencia de prisión moderadamente larga, a menos que en el juicio salga no culpable”, insiste la fuente cercana al matrimonio, quien asegura que este caso les está sobrepasando sentimentalmente.

Felicity Huffman

Felicity Huffman sigue cumpliendo horas de ayuda comunitaria.

En el terreno laboral, Loughlin, de 55 años, sigue manteniéndose en un segundo plano. Alcanzó la fama gracias a su papel en Full House, que se vio reforzada con la reposición de los capítulos en Netflix y con la nueva serie creada por dicha plataforma, Fuller House, vista como una continuación de la primera. Más allá de esto y algunas colaboraciones esporádicas en el mundo de la moda, la actriz ha trabajado principalmente en películas de poco éxito.

Mas éxito ha tenido Huffman, de 56 años, que ha formado parte del reparto de Mujeres desesperadas o American Crime y estuvo nominada al Oscar en 2005 por su interpretación en Transamérica. En abril, la actriz se declaró culpable de haber pagado 15.000 dólares para manipular las notas de su hija en los exámenes de acceso a la universidad y el pasado día 15 ingresó en la prisión federal de Dublin, una localidad situada en el norte del estado de California. Allí, la interprete cumple una condena de 14 días de cárcel, 27.000 euros de multa y 250 horas de servicios comunitarios.