Hizo historia al ser elegida Playmate del Milenio junto con su hermana gemela, Carol, quien hoy se encuentra retirada de la vida pública. Para Darlene, aquella etapa también pasó. Ahora escribe guiones para películas y ya vendió un par a una empresa cinematográfica brasileña. Incluso cambió de nombre y su apellido ahora es el de su marido: Mahoney. Manejó con el coronavirus en su cuerpo –sin saberlo– durante dos días y medio, al lado de su hija. Tiene una fuerza interna que la ha hecho superar situaciones complicadas a lo largo de su vida y este episodio viral no fue la excepción.

Por Gabriel Gargurevich Pazos

Ya pasaron veinte años… ¡Rapidísimo!”. Para Darlene Bernaola, ahora Darlene Mahoney, parece que fuera ayer cuando fue elegida, junto con su hermana Carol, como Playmate del Milenio, convirtiéndose así en las terceras gemelas idénticas en aparecer como ‘playmates’ en toda la historia de la revista “Playboy”. “Espérame que quiero conectar mi parlante para tener mayor recepción”, le digo a Darlene, a quien veo con una sonrisa radiante, en la pantalla de mi celular, mientras espera que supere los problemas técnicos, en su casa en Colorado, donde vive con su esposo, el estadounidense Tim, su hija Isabella de 16 años y su perra Lola.

Darlene se contagió de COVID-19 en Las Vegas, en el marco de un viaje por las vacaciones de Isabella, a mediados de marzo. Un viaje extraño, por cierto, pues algunos casinos empezaban a cerrar sus puertas, y Darlene ponía el cartel de “No molestar” en su habitación en aras de tener contacto mínimo con la gente. Igual limpiaron su habitación en medio de su estancia en el hotel, y ella no sabe si por eso se contagió. El caso es que tuvo que regresar a Colorado manejando un auto alquilado desde Las Vegas, pues el aeropuerto de la ciudad de los casinos estaba ad portas de ser cerrado.

Darlene Bernaola Estados Unidos Playboy (6)

Darlene lanzará próximamente en internet un programa de entrevistas y entretenimiento titulado “Entre amigas”.

Eran solo su hija y ella. “Nos demoramos dos días y medio en llegar a la casa. Cuando llegamos me empecé a sentir rara, pero creí que era por haber manejado tanto. En los días siguientes se me hizo difícil respirar, y tenía que caminar y caminar para ver si así podía aliviar la situación… Fuimos al hospital y ahí supe que tenía covid”, cuenta Darlene, quitándole dramatismo al suceso, con un gesto estoico en los labios, mostrando luego todos sus dientes blanquísimos.

–Es una hazaña manejar de Las Vegas a Colorado… –le hago notar.

–Cuando vamos de viaje en familia, siempre soy yo la que manejo. ¡Tengo pánico cuando alguien que no soy yo maneja! Hacemos cuatro viajes al año en familia, aunque a veces viajo yo sola con mi hija. Por ejemplo, el año pasado estuvimos en Irlanda. ¡Me fascina Irlanda! Hemos ido como cuatro veces… Ahí alquilamos un auto y manejé yo. Hemos recorrido todo el país, prácticamente. En Saint Patrick encontramos un pozo de aguas medicinales, tomé un poco de esa “agua milagrosa”, según los pobladores, y recuperé la fe en la humanidad, no sé, algo raro pasó, me llené de paz…

Darlene Bernaola Estados Unidos Playboy (2)

Las hermanas Bernaola fueron las terceras gemelas idénticas que posaron para las páginas de “Playboy”

–¿Eres una mujer atormentada?

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–Por supuesto. Estoy más jodida que el carajo… Honestamente, puedo decir ahorita que todas las cosas que han pasado han sido por algo bueno; capaz me han quitado en determinado momento, pero ahora me han dado más; uno tiene que aprender de todas las cosas malas, son lecciones de vida.

–Has escrito un libro autobiográfico, eso es bueno…

–Desde hace algunos años escribo guiones para películas; he vendido ya dos guiones a empresas cinematográficas brasileñas y ahora mismo una compañía estadounidense está interesada en otro guion mío; estoy empezando a entrar al mercado norteamericano. Escribir guiones es como una terapia para mí, sirven para entender las emociones y ponerlas en palabras…

–¿Cómo definirías esas emociones en una palabra?

–Jodidas –ríe–. Escribo mucho, mucho drama, me encanta…

Darlene explica que aprendió a escribir guiones de manera autodidacta. Le digo:
–Estoy impresionado, Darlene.

–Gracias. ¿Quieres escuchar algo gracioso?

–Por favor.

Darlene Bernaola Estados Unidos Playboy (4)

Darlene y Carol Bernaola nacieron en Estados Unidos el 27 de agosto de 1976, pero crecieron en nuestro país. Luego volvieron a los 15 años, estableciéndose inicialmente en Miami.

–Regresé a Estados Unidos, país donde nací, a los 15 años; a los 18 me mudé a Nueva York, y en ese entonces no sabía ni leer ni escribir en inglés, aunque sí lo hablaba. El asunto es que terminé trabajando en la Bolsa de Valores, ¡era una de las más jóvenes en la Bolsa de Valores de Nueva York! Entre puros hombres, además, me

decía a mí misma: “¡Esto es el ‘fucking heaven’!”, tú me entiendes…

–Todos guapísimos.

–Sí.

–¿Te enamoraste de alguien?

–No puedo decir que me enamoré, pero sí tuve una relación de varios años… Trabajé ahí hasta los 21. Era manager de cuentas; me encargaba de las cuentas de todos los brokers de las compañías y tenía que asegurarme de que los pedidos fueran ingresados con exactitud en la computadora; subía y bajaba escaleras, ¡era una locura!

Playmate del Milenio

La histórica sesión de fotos para la portada de “Playboy” apareció en enero del año 2000.

Trabajaba de mesera en un restaurante cuando a una amiga suya le ofrecieron la posibilidad de trabajar en la Bolsa de Nueva York, pero la amiga no tenía papeles, “y yo sí, porque nací en Estados Unidos”. Al inicio tuvo algunos temores, “ni siquiera había visto una computadora en mi vida”, pero el día de la entrevista, con humildad y determinación, le dijo al señor de la Bolsa: “¿A usted le molestaría que yo venga todos los días al trabajo a observar? No me tiene que pagar, yo ayudo a quien sea para poder aprender”. El examen lo pasó con 98 sobre 100. “Y me contrataron”.

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–¿Tú familia es de Chachapoyas?

–De Villa Rica. Mi madre es de Villa Rica, mi padre de Estados Unidos.

Cuando le pregunto sobre las fiestas en la Mansión Playboy, Darlene responde, con transparencia y frescura, que nunca se sintió realmente parte de ese mundo, “nunca he sido de buscar fama o atención”. Incluso dice que a veces recuerda con un poco de tristeza esas épocas, porque se daba cuenta de que mucha gente quería conocerla solo porque había salido en “Playboy”.

–Eso para una persona que no ha tenido familia, que se crió sola, es un poco chocante, ¿me entiendes? Pero no, no… Bueno, he ido a varias fiestas de esas (en la Mansión Playboy), pero por compromiso, no porque quería…

Playmate del Milenio Hefner

“Honestamente, me sentía incómoda cuando había chicas con ropa interior por todos lados”, recuerda Darlene, sobre las famosas fiestas en la Mansión Playboy que solían tener a Hugh Hefner como anfitrión.

–Pero en alguna te habrás divertido…

–Cuando fui a… Había unas fiestas que eran solamente para familias, eran las fiestas de Pascua; eran fiestas grandototas, me gustaban porque podía ir con mi hija.

–¿Y había fiestas de Año Nuevo en la Mansión?

–Sí había, me gustaban algunas, pero honestamente me sentía incómoda cuando había chicas con ropa interior por todos lados, ¿me entiendes? Hay mujeres que quieren esa atención y te enseñan las… Enseñan todo para que les pongan atención… Pero a mí no me importaba nada de eso… Eso me parece idiota, poco sexy.

–¿Te gustaba bailar en esas fiestas de año nuevo?

–Sí y no… Normal… ¡Mejor pregúntame de las fiestas en Perú! Puchamadre, en Perú, olvídate… Hay un sitio que me gusta, la peña Del Carajo, me encanta ir ahí cuando voy a Perú… Pero, bueno, cuando eres joven te gustan más las fiestas y todo eso, pero ya estoy vieja para esas cosas, ya no me interesan…

–¿Fuiste una chica intensa?

–Ah… ¿En qué sentido? –ríe.

–No sé, de empezarla un viernes y terminar el domingo…

–¡Ah, sí! –ríe–. Especialmente en las fiestas de Villa Rica; en Oxapampa hay una semana entera de fiestas, por los festivales; en mis vacaciones en Estados Unidos, iba a Perú para estas fiestas en Oxapampa… ¡Al cuarto día te juro que terminaba temblando de toda la cerveza que tomaba, ja, ja, ja! Entonces me decía “ya no puedo más”, y me iba a Lima en el primer bus. Llegaba a Lima todavía medio borracha, ja, ja, ja. En Estados Unidos nunca tomo, ¡ni siquiera me gusta el alcohol! Tampoco me gusta fumar cigarro, pero llegó a Perú y se me viene todo, y termino
bebiendo, fumando, ja, ja, ja.

Darlene Bernaola Estados Unidos Playboy (3)

Isabella, la única hija de Darlene, cumplirá años en agosto.

–En Estados Unidos ya se puede fumar hierba en algunos Estados, incluso de manera recreativa… ¿Fumas?

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–Todas las noches… Lo que pasa es que yo siempre he sufrido mucho para dormir, y me ayuda… Mi doctor me lo ha recomendado. Incluso tengo como unas mentitas que compro, tengo licencia para comprar todo…

–¿Esas mentitas son con THC o CBD?

–Es THC.

–¿Te pone ‘stone’?

–¡Por supuesto! Con mi esposo la pasamos muy bien en las noches, porque él también tiene sueño ligero, y hablamos tonterías, tenemos unos cuadernitos en nuestras mesas de noche y apuntamos ideas que nos salen. Al día siguiente las leemos y nos matamos de risa… En Colorado es legal, incluso hay restaurantes, cafés, tiendas, donde venden y puedes fumar libremente. Pero yo no voy a esos sitios, no podría fumar durante el día, tengo que
lidiar con mucha gente…

–Claro, en la noche con tu esposo debe de ser más divertido, aumenta sensibilidades, y todo se puede volver más placentero…

–¡Pero nosotros nos quedamos dormidos! Ja, ja, ja.

–Te voy a hacer una pregunta un poco tonta. ¿Una mujer que ha sido estrella de “Playboy” es una mujer con el erotismo exacerbado?

–¡Oh my God! No, para nada, yo soy más… Yo soy como más tosca, no soy nada femenina, creo… Imagínate que cuando participé en “Bailando por un sueño” le decía a mi coreógrafo, Raúl, superlindo: “¿Puedes enseñarme a ser sexy?”. Y él me decía: “¿Tú estás cojuda? ¡Tú eres Darlene!”.

Darlene Bernaola Estados Unidos Playboy (5)

Con su esposo, Tim, a quien Darlene considera “su mejor amigo”.

Pero es verdad que llegas a una edad en que empiezas a estar cómoda contigo misma; yo siento que a la edad en la que estoy (43 años) estoy más cómoda con mi sexualidad, con mi cuerpo. Honestamente, nunca me he sentido mejor; me siento más mujer, más bonita, más todo… Y eso que estoy más vieja, pero me miro al espejo y digo: “Wow, me encanta”…

–Estás guapísima…

–Ay, gracias. Esta es la mejor etapa de mi vida; lo de “Playboy” fue, sin minimizarlo… Estoy muy agradecida por las oportunidades que me ha dado “Playboy”, pero esa no soy yo, ¿me entiendes? Incluso estoy cambiando ahorita todos mis nombres , estoy usando el apellido de mi esposo porque simplemente esa etapa ya pasó; ahora estoy en tan buena vibra que estoy renaciendo.

Junto a Paty y Eliana, dos amigas con experiencia en la producción televisiva y la publicidad, pronto lanzará en internet un programa de entrevistas y entretenimiento titulado “Entre amigas”. “Vamos a hablar de diferentes temas, familiares, de pareja, tendencias, somos muy distintas la una de la otra, ¡pero lo gracioso es que todas somos bien lisurientas! Ya tenemos a nuestro primer invitado…”.

Tim, su esposo, que se dedica a la agricultura, tiene algunas hectáreas para sus cultivos, y Darlene advierte que pronto van a alquilar la casa desde donde me habla en Colorado, pues se piensan mudar. “Estamos construyendo una casa en uno de los tres campos de Tim; y ahí nos vamos a ir, lejos de la gente. No me preguntes cómo pero
yo estoy diseñando todo, ya estoy haciendo los planos”.

Coronavirus Isabella

Darlene se contagió de COVID-19 en Las Vegas, en el marco de un viaje por las vacaciones de su hija Isabella, a mediados de marzo. Tuvo que volver manejando a su casa en Colorado.

Ahora puedo ver a Tim en la pantalla de mi celular, al lado de Darlene, abrazándola con sus brazos tatuados. Como si hubiese presentido que hablábamos de él, hizo su aparición, y por alguna razón me pongo colorado, pero consigo balbucear:

–Hi, Tim! Nice to meet you! Do you speak French? I speak bad English… –digo, queriendo ser gracioso.

–Don’t speak English, ¡and I don’t speak Spanish!

–Él es mi mejor amigo –dice Darlene, dejándose mimar.

Ya repuesto, le digo a Tim:

–You are a lucky man.

Él levanta el dedo pulgar y esboza una amplia sonrisa americana. Y así nos decimos adiós, y termina la videollamada.