Luego de pasar (como nunca) tres meses en el Perú para filmar “Mochileros”, la primera película peruana original de Netflix, que además es dirigida por su mejor amigo, Bruno Ascenzo, conversamos con la actriz peruana más conocida internacionalmente, desde su departamento en el casco viejo de Madrid, horas antes de viajar al festival de Málaga, donde participará con “Amalgama”, la película del mexicano Carlos Cuarón, la última que protagonizó antes de la pandemia.

Por Isabel Miró Quesada Fotos Giuseppe Falla

¿Cómo viviste la pandemia? 

Acababa de terminar “Amalgama”, que es la película que se presenta ahora en el festival [de Málaga] y estaba remodelando mi casa en Los Ángeles. Entonces, me la pasé entre polvos, serruchos y cosas así, porque ya no me podía ir a ninguna parte, ni a un hotel: no había nada disponible. Me quedé viviendo en la construcción. En Los Ángeles no era obligatorio no salir de tu casa, pero había una ordenanza llamada ‘safer at home’, por lo que salíamos cada dos semanas a hacer compras y pedíamos cosas por internet. Básicamente, salíamos a dar vueltas a la montaña. Me la pasé aprovechando el tiempo en ser supercreativa, haciendo cosas que tenía en mente y desarrollando un guión original, además de trabajar en otro guión que tenía, otra película. 

Cuéntame más de los guiones.

Uno es una idea original y el otro es un remake de una película argentina que se llama “Fojas 2”, que lo estoy trabajando con Bruno [Ascenzo].

Me imagino que llenarte de proyectos hizo la cuarentena más llevadera.

Fue bonito, porque estuve en el proceso creativo sola, tranquila. Pero fue difícil también, porque estuve un año sin poder ir al Perú, porque el aeropuerto estaba cerrado. Me sentí muy frustrada, me sentí hasta violentada, sentí que cortaron toda la libertad, sentí mucha frustración de no poder ver a mi familia.

Me comentaste que desarrollaste un renovado gusto por lo latino, por cómo hablamos, por el sentido del humor…

Sí, la tierra llama y siempre creo que tienes que ir a recargarte de tu gente y ahí está mi familia; entonces, para mí, aunque yo viva fuera desde los 16 años, siempre es muy importante estar ahí. Salir a la calle y, aunque huela a harina de pescado, no importa.

¿Descubriste algo más de ti?

Sí, claro. Descubrí que soy muy fácil para adaptarme a cualquier cosa. Pero hay veces que ya no quieres, que ya no te dan ganas y quieres lo que está cerca de casa, lo que se siente más cerquita a ti, a tu verdadera identidad.

Stephanie Cayo actriz

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