La última novela que Luren leyó fue “Travesuras de la niña mala”. Lo hizo con ímpetu, nervio y fascinación. “Estaba buscando qué leer y me llamó la atención el título. Quise saber por qué se llamaba así; Vargas Llosa suele tener títulos más serios. Leí la novela en dos días”, dice. Le pregunto con qué personaje de la única historia de amor del escritor peruano se queda: ¿Ricardo, el enamorado eterno, o Lily, la niña mala? Luren no tiene ninguna duda: la niña mala. “Me llama la atención cómo la opinión de la sociedad y sus ganas por aparentar tantas cosas orientan su vida, que termina yéndose al vacío”. Lee en vacaciones, en la playa y antes de dormir.

Ha crecido en un fundo en Huaura lleno de animales y vegetación. Sus padres le heredaron el amor a la naturaleza.

Ha crecido en un fundo en Huaura lleno de animales y vegetación. Sus padres le heredaron el amor a la naturaleza.

En algún momento se le cruzó por la mente estudiar Literatura, pero al final se decidió por Arquitectura. “De chiquita descubrí un programa en internet para hacer planos y diseño en 3D. En lugar de jugar Barbie o Polly Pocket, me ponía a diseñar casas”, recuerda. Está en quinto de secundaria, y las asignaturas que más le entusiasman son Arte y Filosofía. Hace poco hizo un trabajo que consistía en elegir una pintura inspirada en el indigenismo e intervenirla. Escogió el retrato de una mujer de la sierra, pero lo ambientó en el Barranco de hoy.

“Me encantan los edificios coloniales del Centro de Lima. Los restauraría y haría que la gente los valorara. Son el tesoro de nuestra ciudad”, dice Luren.

“Me encantan los edificios coloniales del Centro de Lima. Los restauraría y haría que la gente los valorara. Son el tesoro de nuestra ciudad”, dice Luren.

Tiene buenas notas sin matarse en el intento. “No me gusta memorizar; prefiero aprender pensando, asociando ideas”. Luren nada contra la corriente: no le agradan las comedias románticas ni los gimnasios. Ella corre en parques porque no le gusta hacerlo “viendo una pared”, y prefiere las películas y las series de ciencia ficción, porque no tiene la certeza de cómo van a terminar y la dejan con una idea dando vueltas. A Luren también la define su amor por los animales. Colabora con las agrupaciones Caridad y Voz Animal a través de rifas y colectas. Uno de sus sueños es tener un albergue para perros. Otro es darle armonía arquitectónica a Lima. Luren no tiene miedo de soñar en grande. Ser curiosa la define.

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¿Lo que más te gusta?
Dibujar.

¿Lo que menos te gusta?
Memorizar.

¿Cuáles son tus arquitectos más admirados?
Enrique Leguía y Mario Lara.

¿En dónde te gustaría seguir estudiando?
Nueva York.

¿Cuál es tu lugar favorito en Lima?
El Teatro Municipal.

¿Música favorita?
The Police, The Rolling Stones, Pink Floyd.

¿Película favorita?
“In Time”, con Justin Timberlake.

¿Serie favorita?
“Orphan Black”. Trata sobre clones. Es una mezcla de ciencia, misterio y drama. Me enganchó.

¿A qué le tienes miedo?
A la oscuridad y a los temblores.

¿Twitter, Instagram o Facebook?
Ninguna. Tengo Facebook porque es una necesidad. Si pudiera no tenerlo, no lo tendría.

¿La pieza más querida de tu clóset?
Un saco azul marino y largo de paño. Abriga y le va a todo.

¿Qué harías si te dijeran que hoy es el último día de tu vida?
Creo que llamaría a mis amigos más queridos y a mi familia para estar con ellos en la playa. Es mi lugar favorito.

¿Mejor recuerdo?
Cuando era chica, regresé a mi casa y encontré una sorpresa: mi mamá había puesto bolsas de comida de perro a lo largo del pasadizo. Entré a mi cuarto y estaba mi mamá con un cachorro lindo. Me moría por tener uno.

Texto: Ana Carolina Quiñonez
Fotos: Jorge Anaya
Estilismo: Sara Vílchez
Producción: Andrea Zorrilla
Video: Jimena Gallarday
Asistente de fotografía: Luis Mendoza
Agradecimientos: Centro Naval del Perú, Alessandra Petersen, Prüne y H&M