Es de conocimiento popular que Mozart tocaba el piano desde los 3 años, y que a los 5 ya estaba componiendo. Se dice que Blaise Pascal, matemático y filósofo francés, ya era un prodigio de la Geometría antes de cumplir los 13 años. Pablo Picasso expuso por primera vez su trabajo a los 15. La veracidad de estas anécdotas no puede comprobarse en todos los casos, pero la fascinación por la precocidad y el interés por entender de dónde proviene el talento sigue siendo motivo de los debates científicos y pedagógicos más serios. La tecnología es fuente pródiga de casos por el estilo: se supone que Alan Turing, precursor de la informática moderna, aprendió a leer a los 3 años. La plataforma digital sostiene historias más recientes; entre los nativos digitales, el sueco Daniel Ek, creador de Spotify, fundó su primera empresa a los 14 años. Y quizás el caso más emblemático de los últimos tiempos sea el de Mark Zuckerberg, quien creó Facebook en 2004, con tan solo 19 años.

Andrea Franco.

Andrea Franco.

Talento, genialidad, superdotación. Son términos difíciles de determinar, e incluso de diferenciar. La definición de talento es, cuando menos, esquiva. Para investigadores como Steve Crabtree, editor y analista senior del Grupo Gallup (consultora líder en investigación de mercados y estudios de opinión), es menester diferenciar el talento del conocimiento o la habilidad. En su opinión, el talento es una condición instintiva, urgente; el conocimiento y las habilidades implican un comportamiento aprendido y un proceso cognitivo. Más allá de su definición, la gran pregunta sobre el talento es: ¿de dónde proviene?

Christian Altamirano y Mónica Martínez.

Christian Altamirano y Mónica Martínez.

Maia Perla tenía menos de un año y medio cuando su papá, Javier, ingeniero forestal, le construyó un trapecio con un pedazo de madera. Maia, que había empezado a caminar hacía solo unos meses, empezó a explorarlo. No había nadie que la detuviera por miedo: su mamá, Stephanie Koechlin, es artista circense. Koechlin sabe que distribuir el peso del cuerpo y endurecer los abdominales, a tal punto de poder poner el cuerpo en posición vertical, de cabeza, no es sencillo. Maia, con 2 años y 9 meses, se cuelga y hace piruetas en el trapecio que está sobre su cama con la facilidad de quien hace algo que le es natural a su cuerpo. “Es difícil probar la existencia del talento innato, porque hacerlo implica separar la naturaleza de la crianza”, asegura Ellen Winner, presidenta de la Facultad de Psicología de la Universidad de Boston, e investigadora del Proyecto Zero, de la Universidad de Harvard. “Pero cuando vemos niños muy pequeños mostrando signos de habilidad extraordinaria anterior a cualquier entrenamiento, tenemos evidencia de que la naturaleza está por encima de la alimentación de esa habilidad”.

Maia Perla.

Maia Perla.

DONES Y DESCUBRIMIENTO

Zoe Arévalo tiene diez años y acaba de concluir las grabaciones de su segunda película, “Calichín”, de Ricardo Maldonado. En la primera, “No estamos solos”, de Daniel Rodríguez, compartió el protagónico con Marco Zunino, quien elogió su actuación. Su mamá, Carla Barletti, es una actriz aficionada que llevaba a sus hijos a los ensayos de sus obras de teatro. Zoe le pedía insistentemente salir al escenario, y cuando tenía seis años, Carla decidió llevarla a un casting: “Lo hice para demostrarle que no era tan fácil, que necesitas prepararte mucho”, confiesa Carla. Sin embargo, la productora Michelle Alexander quedó admirada con la niña: Zoe Arévalo fue seleccionada y apareció en la serie de televisión “Cholo Power”. Barletti está segura de que su hija nació con un don y que lo descubrió ella sola, desde muy chiquita.

A Rai Víctor García siempre le gustaron las matemáticas: más que gustarle, se le hace fácil resolver operaciones. Con solo 9 años, el alumno de la Institución Educativa Juventud Científica, de El Agustino, acaba de ingresar a la Universidad Federico Villarreal, a la Facultad de Ingeniería de Transportes. Aún es muy pequeño para alcanzar la parte alta de la pizarra, pero ya sabe lo que quiere ser. Quizás cambie de rumbo más adelante, pero por el momento ver a sus padres felices es lo que más lo alegra. “El talento innato podría ser una condición necesaria para el trabajo duro”, continúa la psicóloga Ellen Winner. “Es altamente plausible que solo cuando una habilidad le resulta fácil a un niño, este esté más condicionado para seguir practicándola”. En su libro “Niños prodigio: Mitos y Realidades”, Winner argumenta que los niños talentosos sienten un fuerte deseo de dominar sus habilidades. En su opinión, sin ese intenso impulso, ningún niño podría asumir las grandes cantidades de práctica que se necesitan para destacar.

Rai Victor García.

Rai Victor García.

El tenor Juan Diego Flórez fundó en 2011 la organización Sinfonía por el Perú, que a través de núcleos establecidos en todo el Perú busca mejorar con música las vidas de los niños de bajos recursos. Francisco Icahuate, de La Victoria, es uno de ellos: con 17 años, toca el violín. Jahan Levi Huamán es su compañero de orquesta: él, con 15, viene de Manchay y lo suyo es la flauta. Ambos combinan sus clases en el colegio con ensayos de lunes a viernes, de 5 a 8 p.m., en el Teatro Municipal de Lima. Por su lado, Mónica Martínez, de 13, y Christian Altamirano, de 17, se quedan siempre tres horas más en el colegio luego de su horario de clases: ellos son medallistas de oro en mundiales de matemáticas, y son parte del equipo de su colegio, Saco Oliveros. “Hay mucho talento en el Perú: de eso estoy convencido luego de años de trabajar con chicos”, asegura Alfredo Chávez, director de talentos de Saco Oliveros. Para el pedagogo, un examen es solo una referencia: sabe que un alumno puede no ser aplicado, pero sí muy talentoso. Para él, el talento tiene que ver con la creatividad y la naturalidad con que se asumen grandes retos. Y para eso no hay edad.

Jahan Levi Huamán y Francisco Icahuate.

Jahan Levi Huamán y Francisco Icahuate.

EL FACTOR ESFUERZO

“Las habilidades de los individuos son importantes, especialmente las concernientes a un talento específico. Diferentes dominios tienen diferentes trayectorias de desarrollo que varían desde su inicio, pico y final, y las oportunidades que brinda la sociedad son cruciales en cualquier punto del desarrollo del talento”, señala un estudio de la Asociación Psicológica de los Estados Unidos sobre repensar la educación para el talento.

Andrea Franco tiene 19 años, y ha pasado quince de ellos como bailarina de ballet clásico. Es parte del cuerpo de baile del Ballet del Teatro Municipal. Imposible no hablar de tenacidad, disciplina y esfuerzo ante un talento como el suyo. O ante el de Pauchi Sasaki: la violinista aún recuerda las clases de flauta que llevó entre los 2 y 3 años, y las lecciones de piano que empezó a los 4. “Pero sobre todo recuerdo como una sensación muy clara la primera vez que escuché el violín en vivo”, dice la música y compositora. Tenía 5 años. Pauchi Sasaki es la violinista peruana que acaba de ganar la beca del programa de mentores Rolex. Su mentor será Philip Glass. “El talento es una inclinación natural hacia algo”, reflexiona Sasaki desde su experiencia. “Pero para que exista debe venir acompañado de trabajo, dedicación y paciencia”.

Seleccion 14 FCB Barcelona en Perú.

Seleccion 14 FCB Barcelona en Perú.

Hay otro aspecto del talento. La selección de 14 años de la escuela del FC Barcelona en el Perú quedó tercera en el mundial de menores. El director técnico es Edgardo Cavalié, quien comenta que quieren formar en valores aprovechando el deporte. Dice que tan importante como el talento son las ganas de aprender. “Hay que aprender a jugar en equipo, no todos somos delanteros: necesitamos defensas, volantes, y a veces te toca alentar fuera de la cancha”. Y esa es, en verdad, una linda metáfora para la vida. Para todos.

Por Rebeca Vaisman     
Fotos de Javier Zea    
Ilustraciones de Adrian Alcocer

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