El 8 de enero, durante su discurso de aceptación del Globo de Oro en el salón de baile del Hotel Beverly Hilton, el actor agradeció a su pareja, la actriz Eva Mendes, y reconoció que sin su apoyo no habría recibido el galardón. “Mientras yo estaba cantando, bailando y tocando el piano en esta película, ella se quedó en casa a cargo de todo, asegurándose de que no me preocupara. Gracias a Eva pude vivir una de las mejores experiencias de mi vida, filmando esta cinta maravillosa”, sentenció, y todo el elenco de La La Land y los mil quinientos invitados a la ceremonia aplaudieron conmovidos por sus palabras.

Solo tiene treinta y seis años, pero Ryan Gosling ya ha destacado como actor y cantante; ahora espera tener éxito también como guionista y director de cine.

Es obvio que Ryan Gosling ha llegado a lo más alto de Hollywood sin dejar de ser un joven humilde y sencillo, el mismo que, luego del divorcio de sus padres, comenzó a cantar en competencias de talento en la televisión y fue contratado como uno de los integrantes de The Mickey Mouse Club. Como consecuencia de este trabajo, se mudó a Orlando, Florida, donde compartió habitación con Justin Timberlake, y a los dieciséis años se instaló solo en Los Ángeles.

Después de varias apariciones en cine y televisión, su gran consagración llegó con The Notebook, en 2004, una película romántica que tuvo enorme impacto en el cine, su carrera y su vida personal. Gosling estuvo a punto de casarse con su coprotagonista, Rachel McAdams, pero el romance terminó en 2009 y, dos años después, conoció a Eva Mendes, con la que tiene dos hijas: Esmeralda Amada, de dos años y medio, y Amada Lee, que cumplirá un año en abril.

Con Emma Stone, coprotagonista de “La La Land”. Él interpreta a un pianista de jazz, ella, a una aspirante a actriz.

Te tomaste cierto tiempo entre tu anterior película, The Nice Guys, y La La Land
No quería que se cansaran de mí (ríe).

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¿Qué hiciste durante ese receso?
Filmé una película y tuvimos una segunda hija, así que me enfoqué en la familia. Mis hijas son unos ángeles, aunque en la casa se viva un caos total.

¿Dónde están viviendo?
En Los Ángeles.

¿Qué te gusta de esa ciudad?
A pesar de ser canadiense, he vivido en Estados Unidos más tiempo que en cualquier otro lugar. Lo considero mi casa. Mientras más tiempo pasa, más lugares voy descubriendo en Los Ángeles. Y ahora tuve la suerte de descubrirlo aún más a fondo gracias a esta película.

El año pasado compartió roles estelares con Russell Crowe en “The Nice Guys”, de Shane Black.

Al igual que tu personaje en La La Land, ¿tuviste que sacrificar muchas cosas para alcanzar tus sueños?
No. Creo que he sido muy afortunado. El personaje es distinto a mí. Es un fanático, un pianista que siente que su trabajo es salvar el jazz, y se pone mucha más presión sobre sí mismo que yo.

¿Eres autocrítico?
Lo soy. Creo que es algo necesario para ser productivo, para crecer y progresar. Si no, te quedas estancado.

¿Cómo te sentiste coprotagonizando un musical?
Para mí, lo más importante no fue la música. Lo que me atrae de una película es el guion, si la historia me toca y siento una conexión emocional con mi personaje. Creo que una de las fortalezas de este filme es que, aunque es un musical, en el fondo trata de dos personas y de su relación. Aunque no te gusten los musicales, te puedes conectar a través de su historia. Encontré eso muy especial.

Gosling y Eva Mendes coincidieron en “The Place Beyond the Pines” (2012).

¿Cómo llegaste al proyecto?
Me reuní con el director, Damien Chazelle, para tomarnos un trago en un restaurante cerca de mi casa. Marc Platt, que había producido Drive, y David Lancaster, productor de Whiplash, le habían aconsejado reunirse conmigo. Hablamos de todo y, al final, le comenté que me encantaría escuchar la música de la película, que ya estaba grabada. Me la mandó y la encontré realmente hermosa. Pensé que no me importaría pasar tres meses aprendiendo a tocar el piano. Nunca me cansé de escucharla. Y cuando vi la película terminada sentí lo mismo que cuando la escuché por primera vez.

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Pero debes haber tocado piano antes. Sería imposible tocar como lo haces en la película con solo tres meses…
De niño, tocaba de oído. No teníamos un piano; tocaba en la casa de mis amigos. Pero nunca había tocado jazz. Aprendí, gracias a mi tutor, en tres meses de clases. También tomé clases de canto y ensayamos durante cuatro meses. Amo la música. Mi padre era músico, mi tío era imitador de Elvis, mi hermana hace teatro musical, y yo, por ósmosis, terminé admirando este género. Toco algunos instrumentos. La música será siempre parte de mi vida.

Gosling obtuvo este año el primer Globo de Oro de su carrera, en la que fue su quinta postulación. Su papel en “La La Land” podría depararle también su primer Oscar.

¿Cuándo comenzó a interesarte la música?
Cuando un día llegué a mi casa y ahí estaba mi tío, imitando a Elvis con un traje blanco. Yo tenía ocho años. Nunca olvidaré como cantó Suspicious Minds, arrodillado y con lágrimas en los ojos, completamente entregado a su personaje… Aún me emociono al recordarlo. La música tiene poder. He hecho películas que he visto sin banda musical y me dan vergüenza. Pero luego, cuando las ves con música, es totalmente distinto.

Por Yenny Nun

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