Cristel Sánchez entró a la iglesia Virgen del Pilar con un vestido que la misma Rosa Clará diseñó para ella. En el altar la esperaba Renzo Tori. La recepción, a cargo de Franco de Bernardis, tuvo una decoración clásica con dieciocho arañas de cristal y un escenario adornado con follaje. En los inicios, Carolina Aráoz tocó jazz y, más tarde, Los Barraza le pusieron el son a la fiesta. “Es que a Renzo le fascina la salsa”, nos contó Cristel.