Solo porque el secretario de prensa de la Casa Blanca, Sean Spicer, dijo que el presidente Donald Trump no iba a ver la ceremonia de los Oscar, no significaba que Hollywood se iba a quedar sin pronunciarse nuevamente.

Las críticas y burlas a la administración Trump no estuvieron ausentes la noche de ayer. Sin embargo, estas fueron pocas, teniendo en cuenta que se esperaban más. Una forma de decir, tal vez, de que el show continúa.

Jimmy Kimmel, el presentador

El actor y comediante Jimmy Kimmel se encargó de tener presente a Trump desde el comienzo de la ceremonia.  “Esto está siendo visto por millones de personas en 225 países que ahora nos odian”, expresó en su monólogo de presentación.

Y luego continuó: “Quiero agradecer al presidente Trump. En serio. ¿Recuerdan cuando el año pasado parecía que los Oscar eran racistas? Eso ya no es así gracias a él”, ironizó.

También se refirió al veto migratorio de Trump. “En Hollywood no discriminamos a la gente según el país de que provienen. Discriminamos según su edad y el peso”, indicó, causando la risa entre los asistentes.

Trump se había caracterizado años antes por ser un frecuente crítico a través de Twitter de la gala de los Oscar. No obstante, anoche el empresario no tuiteó nada referente al evento. Kimmel aprovechó eso para enviarle en vivo un par de tweets.

Gael García Bernal, la voz mexicana

El actor mexicano Gael García Bernal aprovechó la presentación del premio Mejor Película Animada para pronunciarse a favor de la inmigración. “Como mexicano, como inmigrante, como trabajador, estoy en contra de cualquier muro”. El público aplaudió, algunos de pie, en apoyo al mensaje.

Asghar Farhadi

Se entró de lleno en la polémica cuando se presentó el premio a Mejor Película de Habla No Inglesa y el ganador fue el director iraní Asghar Farhadi, por The Salesman. Farhadi se negó a viajar a Estados Unidos en apoyo a sus compatriotas y los ciudadanos de seis países afectados por el veto migratorio de Trump. Una ingeniera iraní de la NASA fue quien se encargó de leer una carta enviada por el artista.

“Mi ausencia tiene que ver con el respeto que siento por la gente de mi país y por la de los otros seis que han sido víctimas de una falta de respeto. Así se divide el mundo. Los directores de cine crean empatía y unen”, expresó de forma escrita el director.