Entre el ímpetu tecnológico y la necesidad por lo natural, la industria de la belleza se prepara para un año marcado por la personalización extrema, la digitalización, la antipolución y la ciencia del microbioma como sus principales tendencias.

Por Redacción COSAS

Belleza vegana

Cada año gana mayor popularidad. El wellness ha alcanzado el rubro de la belleza, y hoy en día es casi imposible hablar de ella sin pensar en bienestar. El veganismo y la comida consciente –dos grandes preocupaciones del lifestyle contemporáneo– definen una de las tendencias más relevantes del año. Lo que antes era visto como hippie o alternativo, hoy es absolutamente mainstream, y lo demuestran las celebridades que lo promueven (Natalie Portman y Alicia Silverston, por ejemplo) y hasta lo comercializan (Gwyneth Paltrow y Jessica Alba), y el precio que las personas están dispuestas a pagar por una belleza limpia y transparente.

En cuanto a productos de belleza veganos, estos no contienen ingredientes ni derivados de origen animal, como botina, colágeno, cera, glicerina o queratina, que son algunos de los más comunes. Pero este año la tendencia vegana va más allá, y además se preocupa de que los productos sean ‘cruelty free’, o sea que no se hayan probado en animales.

Tendencias belleza 2020

Experiencia ‘phygital’

Lo ‘phygital’ es un concepto del marketing del siglo XXI; hace referencia a la presencia de una misma persona tanto en el mundo físico como en el digital. La tendencia es integrar lo más posible los dos entornos que ya forman parte de nuestra realidad, teniendo en cuenta la practicidad del e-commerce pero también la necesidad de probar los productos, fundamental en lo que al beauty respecta. La firma londinense de investigación de mercados Mintel señala que “los consumidores de belleza quieren explorar una experiencia inmersiva y mixed-media que fusione lo físico con lo digital”. Esto da pie a distintos formatos, como los popups creativos con activaciones interactivas, las experiencias hechas a medida y los playgrounds de belleza.

Tendencias belleza 2020

Nivel ‘upcycling’

El ‘upcycling’ reemplazará al reciclaje en 2020, aseguran los especialistas en belleza. ¿Y qué es esto? Pues es llevar el reciclaje a un siguiente nivel y reúsar los ítems dejados atrás, dándoles un nuevo propósito. Recipientes de cremas que pueden convertirse en macetas para plantas; botellas y chisguetes que no tengan que acabar en la basura.

En esa misma línea, generar menos desechos ha llevado a la industria de la belleza a aprovechar mejor sus recursos, como por ejemplo las marcas que usan los residuos del café (como Frank Body y Revive Eco) como elementos de sus exfoliantes o empresas como Biorice, que extrae almidón de arroz desechado para usarlo en sus polvos translúcidos. Un proceso que también es llamado “belleza circular”.

‘Scalpcare’ es el nuevo skincare

Para medios especializados como el portal Byrdie, en los últimos años el pelo había cedido protagonismo al cuidado de la piel y al maquillaje en lo que a imponer tendencias se refiere, pero en 2020 es tiempo de brillar. Los tricologistas –los especialistas en el pelo y el cuero cabelludo– serán los grandes gurús de la belleza este año (y de aquí en adelante). Es momento de empezar a exfoliarse el cuero cabelludo (es ahí donde nace, literalmente, un pelo saludable) y a enterarse de los increíbles ingredientes que contienen los productos para el pelo.

Tendencias belleza 2020

La revolución del microbioma

El microbioma es la comunidad de microorganismos que viven juntos en un hábitat particular. El cuerpo humano, por ejemplo, alberga alrededor de cien mil millones de microbios (más que células). Hay mucho dinero invertido en investigar el comportamiento de los microbiomas dentro del ecosistema del cuerpo, y de qué manera eso puede influir en la salud humana. La industria de la belleza no se está quedando atrás, y ya hay muchas marcas con plataformas enteras dedicadas a esta área, con investigaciones acerca de probióticos y prebióticos, y a su aplicación a temas como el antiaging, el acné, las manchas, etcétera.