El delantero récord del fútbol alemán revela el mayor secreto de su éxito: Karla Salcedo, su esposa, la mujer a la que conquistó cuando ambos eran colegiales. Ella lo acompaña por primera vez en una producción fotográfica. Además, en entrevista exclusiva para COSAS, Claudio nos cuenta que descarta el retiro inmediato, aunque ya tiene planes a mediano plazo. Su amigo Pep Guardiola le ve futuro como entrenador, pero él afirma que preferiría dedicarse al negocio hípico y a sus inversiones inmobiliarias. Mientras tanto, los próximos retos de “El Bombardero” son la carrera que su yegua Mia San Triple disputará la próxima semana en Francia y la Copa América 2015.

Reproducción de entrevista de COSAS, edición impresa, 11 de diciembre de 2014

Por Isabel Miró Quesada  Fotos de Jorge Fuembuena

Claudio Pizarro ignoraba que es el jugador activo con más partidos en la Bundesliga. “Wow”, se sorprende. “Qué interesante y simpático. Me siento muy orgulloso de todo lo que he conseguido en mi carrera”. No se había enterado, a pesar de que la Bundesliga le dedicó un video que obtuvo miles de Likes en Facebook, y que se viralizó por YouTube.

Claudio Pizarro y Karla Salcedo, con su perro, en casa en Múnich

Claudio Pizarro y Karla Salcedo, con su perro, en casa en Múnich

Además, fue publicado en portales web de Alemania, Perú, Inglaterra y España. En todo caso, debe ser difícil recordar tantos récords. A los 36 años (cumplidos el 3 de octubre), el 14 del Bayern Múnich es el extranjero que más goles ha marcado en la historia de la Bundesliga (177) y es el futbolista peruano con más anotaciones en Europa: 253 goles en torneos oficiales. Está en el top ten de máximos goleadores de la Bundesliga de todos los tiempos (noveno puesto, y el único que no es alemán), y también tiene una posición sobresaliente entre los anotadores históricos del Bayern Múnich (sexto lugar).

Junto al ghanés Samuel Kuffour, es el extranjero que más títulos ha obtenido con este equipo. Ha ganado la Copa Intercontinental, la Champions League, la Supercopa de Europa, el Mundial de Clubes, cinco Bundesligas y seis Copas de Alemania. Su carrera profesional comenzó en Deportivo Pesquero, pero alcanzó un gran nivel en Alianza Lima. Una tarde de agosto de 1999 le hizo cinco goles a Unión Minas, y deslumbró a los empresarios alemanes que habían llegado para verlo jugar en Matute. “Me llegaron ofertas del Werder Bremen y del Betis de Sevilla. Decidí venira Alemania y creo que fue lo mejor”. Claudio vivía un momento decisivo en su carrera, y también en su vida sentimental. Hacía poco que había anotado el gol más importante de todos al casarse con Karla Salcedo, su novia de toda la vida.

Una familia peruana: Karla Salcedo y Pizarro en Alemania

¿Qué papel ha cumplido tu esposa, Karla Salcedo, en tu carrera?

Un rol fundamental. Siempre ha sido mi apoyo y me ha sabido entender, porque el futbolista es un espécimen muy complicado. Ella aprendió a conocerme y a manejarme en circunstancias difíciles.

¿A qué edad se casaron?

A los 20 años. El 22 de abril de 1999. Silabea la fecha lentamente, como quien pronuncia palabras sagradas. Luego sonríe.

Muy jóvenes, ¿no? ¿El matrimonio se dio por alguna situación en particular?

Decidí casarme porque surgió la posibilidad de irme al exterior en junio o julio de 1999. Entonces yo me dije: “A esta mujer no la puedo perder (risas). A donde vaya, me la tengo que llevar” (más risas). Y por eso se tomaron las decisiones así de rápido. Me casé en abril y en agosto ya estábamos viajando a Bremen.

¿Bailaron alguna canción especial en la boda?

Bailamos el típico vals. En esa época no había tanta historia con “la hora loca” y los mil bailes que hacen ahora los novios. Nosotros lo hicimos muy tradicional, ambos venimos de familias conservadoras.

Karla Salcedo y Claudio Pizarro

Karla Salcedo y Claudio Pizarro, es el jugador activo con más partidos en la Bundesliga. También es el extranjero que más goles ha anotado en esa competición.

Karla Salcedo es también es hija de militar, como tú.

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Exacto. Su padre era marino, de la misma especialidad que mi padre, ambos eran aviadores navales. Es una coincidencia muy grande. Pero, además, mi madre era profesora de inglés, la suya también. Aparte de eso, mi abuelo paterno y su abuelo materno habían sido compañeros en la Marina, se conocían hacía años. La verdad que es algo increíble, como dos historias que se cruzan.

¿Y cómo se conocieron ustedes?

En el colegio. Nosotros hemos estado desde chiquitos en la misma promoción, somos de la misma edad. En algún momento, a mi papá lo destacaron al norte y me fui a Paita dos años, pero después volví al Liceo Naval. Los últimos tres años del colegio salíamos juntos en el mismo grupo, y en el último año fuimos enamorados.

Imagino que, como buen militar, su padre era celoso…

Sí, bastante (risas). Cuando yo llegaba a su casa quería que regara el jardín o lavara los carros. Es que mi suegro solo tiene dos hijas, y mi esposa es la mayor.

¿Y Claudio Pizarro, como papá, es celoso?

No, para nada. Mi hija Antonella acaba de cumplir 13 años, y hasta ahora no soy celoso. Pero tampoco creo que lo sea en el futuro. Es parte de la vida. Seguro seré bromista o fastidiaré un poco; pero celos, no creo.

¿También mandarás a los pretendientes alemanes a regar el jardín o a lavar el carro?

Seguro (risas), cosas por el estilo. Pero lo bueno es que mi hijo mayor, que también se llama Claudio, ya tiene 15 años. Él tendrá que prestar atención a su hermana.

¿Alguno de tus hijos tiene inquietudes futbolísticas?

El menor, Gianluca, que tiene 9. Se parece mucho a mí. No le gusta perder. Es bien picón.

Ellos han nacido allá, son alemanes.

Claro, los dos mayores en Bremen y el último acá (en Múnich). Sin embargo, Claudio aclara que cuando les preguntan de dónde son, se declaran peruanos. Tienen pasaporte italiano gracias a él y han nacido en Alemania, pero en casa se habla español. Es más, Claudio se ha encargado de enseñarles historia del Perú, “porque es importante que sepan de dónde vienen”.

La familia Pizarro Salcedo celebra la Navidad a la peruana, con cena el 24 de diciembre, intercambio de regalos y panetón traído desde Italia. Pero casi siempre pasan las fiestas de fin de año con la familia en Perú. Además, aprovechan para veranear algunos días en su casa de Asia y reencontrarse con viejas amistades.

“Antes nos parecía un poco raro, porque pasar la Navidad con nieve era una experiencia que no existía para nosotros, solo lo habíamos visto en las películas”, confiesa Claudio entre risas. “Pero ahora los chicos han comenzado a esquiar y les encanta la nieve”.

Claudio Pizarro

A mediano plazo, Pizarro ve su futuro vinculado con el mundo de los negocios. De hecho, nos cuenta que supervisa sus inversiones directamente. “Es la única forma de que esto funcione”, asegura.

Mourinho, Guardiola, el Bayern

José Mourinho y Pep Guardiola son probablemente los mejores técnicos de Europa, y ambos te han dirigido. ¿Con cuál te has llevado mejor?

Con los dos he tenido muy buena relación. La llegada que tiene Mourinho con sus jugadores es muy especial. Cuando yo estaba por salir del Bayern, regresaba a Múnich en el bus del equipo y venía jugando cartas con mis compañeros para distraerme. Y recibo una llamada. La voz al otro lado me dijo: “Soy José Mourinho y quiero que vengas a jugar a Chelsea”. Wow. Así terminé yendo a Inglaterra. Te voy a contar una anécdota increíble, nunca me ha pasado nada así.

En una ocasión, terminé de jugar una Copa América y me fui de vacaciones, aunque el Chelsea ya estaba haciendo la pretemporada y una gira de partidos amistosos por Estados Unidos. Yo estaba en Máncora cuando recibí un mensaje de José (Mourinho) que decía: “Hoy jugamos contra el Red Bull de Nueva York. Ganamos 2 a 1. Goles de Lampard y Drogba. Espero que estés bien. Te estamos esperando”. Esas cosas no suceden así nomás, nunca había recibido algo parecido de ningún técnico.

Claudio junto a Bastian Schweinsteiger

Claudio junto a Bastian Schweinsteiger, su amigo y compañero del Bayern Múnich.

¿Y qué es lo que más valoras de Guardiola?

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Es un estratega impresionante. Yo no he conocido a nadie con más capacidad de análisis que él. Heynckes me trajo de regreso al Bayern, pero renové por un año más porque Pep dijo: “A este jugador lo quiero aquí”. Él me lo ha dicho: “Yo tuve que decidir que tú te quedaras”. Esas consideraciones son importantes para mí, como futbolista y como persona, porque Pep estudia a sus jugadores en el tema profesional pero también personal. Él sabía que venía a un club grande y que yo, que he estado muchos años aquí, lo podía ayudar.

¿Qué has aprendido de Guardiola?

Cómo utilizar a cada jugador frente a cada rival, para que ese futbolista desarrolle sus cualidades en el momento adecuado. Pep me ha “agarrado mucho camote” para conversar de ese tema. Me llama y me comenta: “Cuando tú seas entrenador…”

Y yo le respondo: “Yo no voy a ser entrenador”. “Ya vas a ver…”, me dice, “yo creo que tú vas a ser un muy buen entrenador”.

¿Te ves como director técnico?

¿Sabes qué pasa? Que eso de ser técnico quita mucho tiempo. Después de tanto sacrificio, de viajar sin ver mucho a mi familia, sería muy difícil tomar esa decisión. Si fuera algo más relajado, como manager o director deportivo, podría analizarlo. Pero, bueno… ¡tampoco cierro la posibilidad a ser entrenador! Ahora no quiero, pero tampoco lo descarto.

Entre los futbolistas del Bayern, ¿quiénes son tus amigos más cercanos?

Me llevo bien con todos, pero generalmente tengo más afinidad con los latinos. Tenemos la misma cultura, pensamos parecido, somos pícaros y alegres. Entonces, esos son los brasileños: Dante y Rafinha. Aparte de ellos, tengo mi grupo con el que juego schafkopf, un juego de cartas típico de Bayern. Se juega de a cuatro: somos Manuel Neuer, Philipp Lahm, Thomas Müller y yo. Cuando tenemos tiempo, también vamos a jugar golf, y se nos une Bastian Schweinsteiger. Él es un alemán medio “alatinado”. Y con la nueva banda de españoles que ha llegado (Javi Martínez, Xabi Alonso, Thiago) también hemos hecho un buen grupo.

Claudio Pizarro

Pizarro no pudo estar en los últimos amistosos de Perú debido a un desgarro muscular .

Y en la selección, ¿con qué técnico has tenido mejor relación?

Con todos, excepto con Chemo, el único que era mi amigo.

¿Por qué?

Hasta ahora no lo sé. Nunca tuve la posibilidad de que me diga por qué me hizo todo eso, pero tampoco quiero escucharlo. Ya fue.

Tú eres un ganador. ¿Consideras que has fracasado con la selección por no haber ido a una Copa del Mundo?

Cada eliminatoria es un proceso, y cada proceso tiene un objetivo: clasificar al Mundial. En ese sentido, si no has conseguido el objetivo, es un fracaso. Puedes hacer partidos impresionantes, grandes victorias, pero si no clasificas, eso no sirvió para nada.

¿Jugarás la próxima Copa América en Chile?

Esa es la idea, pero vamos a ver. Yo tengo ganas, me siento muy bien. Mi cabeza está muy bien, pero el cuerpo es el que decide. En algún momento va a decir:  “Ya, hasta aquí”. Espero que eso no suceda pronto. Por ahora, tengo ganas de jugar y de conseguir cosas importantes con la selección.

Entonces, ¿todavía no piensas en el retiro?

No. Cuando llegue el momento, el cuerpo me lo dirá. Y habrá que asumirlo.

¿Te retirarás jugando por Alianza Lima?

Es una posibilidad que dejo abierta. Yo no he salido campeón del fútbol peruano, y lograrlo con Alianza sería muy especial.

Claudio Pizarro

“El Bombardero”, al igual que todo el plantel del Bayern Múnich, conduce un Audi A7 provisto por el club.

Pasión por la hípica

¿Cómo nació tu afición por los caballos?

Por Chemo (risas). En la familia de mi madre, mi abuelo fue muy hípico. Ella me cuenta que en algún momento, de pequeño, me llevaron al hipódromo, pero yo no me acuerdo, la verdad. Entrar en la hípica le puso los pelos de punta a mi madre, porque lo asociaba con las apuestas, la gastadera… se asustó un poco.

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Cuando Claudio Pizarro llegó a la selección, compartía habitación con Chemo del Solar. Un día lo encontró viendo una carrera de caballos por televisión, y le contó que siempre le había gustado la hípica. Compartieron datos, anécdotas, se entusiasmaron y terminaron comprando un caballo en sociedad. Meses después, Claudio se contactó con un amigo de su representante, inmerso en el mundo del turf, y se convirtió en criador.

Una carta publicada en la página web de su haras “El Catorce” define la pasión de Claudio por los caballos: “Si se preguntan por qué decidí fundar el haras ‘El Catorce’ para convertirme en criador, les diría que me gusta tanto la hípica que cuando deje el fútbol quiero estar metido de lleno en esto. Y entonces pensé que la mejor manera de hacerlo era criando caballos”. Tiene más de cien ejemplares en su haras en Lima, y varios caballos corriendo en hipódromos europeos.

Karla Salcedo y Claudio Pizarro

Cuando jugaba en Alianza Lima, “El Bombardero” tuvo ofertas del Betis de Sevilla y del Werder Bremen. “Decidí venir a Alemania y creo que fue lo mejor”, nos dice

¿La hípica es un negocio rentable?

En el Perú es muy complicado hacer negocio con la hípica. Un consejo para el que quiera invertir en esto: si compras un caballo pensando en ganar plata, ya perdiste. Porque uno compra un caballo por diversión. Si pusiste, por ejemplo, cinco mil dólares, y ganas diez mil o quince mil porque, gracias a Dios, el caballo te salió bueno… ¡excelente! Pero si los perdiste porque el caballo se lesionó, tuviste que pagar la mensualidad para mantenerlo y tal… ¿Te vas a poner triste por eso? Uno compra un caballo para vacilarse. Yo intento que esto de la hípica se mantenga solo. Cuando empecé a criar, me entró la emoción y me dije: “Quiero levantar la hípica en el Perú, quiero que los caballos peruanos sean reconocidos como los de Argentina, Brasil o Chile”.

Karla Salcedo y Claudio Pizarro

Pero sueles ganar muchas carreras…

Con el haras me ha ido muy bien, porque en el Perú mis caballos han ganado premios importantes. Tuve uno que fue un crack. Lo compré en Argentina, y en el Perú lo ganó todo: las tres coronas. Terminé vendiéndolo a Arabia. Se llamaba Müller.

Generalmente, a los caballos que tengo en el Perú les pongo nombres alemanes, y a los que tengo en Europa trato de ponerles nombres peruanos representativos. Si es posible, en quechua. Me hubiera gustado estudiar quechua en el colegio. Traté de aprenderlo, pero es medio complicado.

¿Has corrido en Ascot?

Tuve la posibilidad de poner a correr un caballo, pero no le fue bien. Sin embargo, estuve ahí. He ido varias veces porque el ambiente de Ascot es muy especial.

Karla Salcedo

Pizarro es el futbolista peruano con más goles anotados en Europa: 253 en torneos oficiales. Además, figura en el top ten de los anotadores históricos de la Bundesliga, en el puesto nueve, y es el único que no es alemán.

¿Cuál es tu caballo favorito?

Una yegüita que tengo con Thomas Müller. Se llama Mia San Triple, porque nació cuando ganamos el triplete y queríamos ponerle Mia San Mia (que en bávaro significa “Nosotros somos nosotros”), que es el lema del Bayern, pero no se pudo. Y la potranca es buena, la próxima semana correrá un clásico en Francia. Con Thomas tengo otro caballo que se llama El Tren, que también ha ganado carreras importantes. Generalmente, cuando sale un caballo bueno, lo vendo.

¿Tienes otras inversiones?

De todo tipo. Siempre escucho ofertas. Pero generalmente invierto en inmuebles, que es lo más estable en estos momentos. Comprar, vender y construir casas y oficinas. Ese sector va muy bien ahora.

¿Manejas personalmente tus negocios? ¿Te podemos imaginar al teléfono, en una oficina?

Sí, por supuesto. Es la única forma de que esto funcione. Siempre estoy al tanto. Mi carrera futbolística ya está terminando y tengo que empezar a producir de otra manera. Además, los negocios proponen nuevos retos y te mantienen en actividad.

Entre las ciudades en las que has estado, a lo largo de tu carrera, ¿cuál te gusta más?

Londres me encanta: la gente, la hípica, el fútbol… es una ciudad muy completa, con la que yo me identifico. He conocido lugares muy bonitos: Copenhague, Venecia, París, ciudades con mucha cultura e historia, pero Londres me llena. Debe ser porque alberga varias de mis pasiones.

A mediano plazo, ¿te imaginas viviendo en Lima?

A mediano o corto plazo, no. Voy a quedarme por aquí (en Múnich, donde está su hogar con Karla Salcedo). Ya prácticamente lo tengo decidido. Salvo que haya una oportunidad de trabajo o algo que me llame mucho la atención. Sobre todo, lo hago por los chicos. Ellos están acostumbrados acá, tienen edades en las que es importante que estén en un buen colegio y decidan a qué universidad van a ir. Más adelante sí me gustaría vivir en Lima, pero por ahora la idea es quedarme acá.

Nuestro mejor futbolista

Claudio no descarta retirarse jugando por Alianza Lima porque nunca ha sido campeón en el Perú. El próximo año espera jugar la Copa América con la selección peruana.