Hoy al hablar de Angelina Jolie nos viene a la mente el hecho de que es una de las actrices más populares y respetadas de su generación. Pero al pensar en ella también aparece en nuestras cabezas la imagen de su numerosa familia, conformada por ella, su esposo Brad Pitt, y sus seis hijos (tres adoptados y tres naturales). Es decir, la imaginamos como una gran y amorosa madre. Sin embargo, esto no siempre fue así. En una reciente entrevista, la estadounidense confirmó que no siempre quiso convertirse en mamá y que un viaje la hizo cambiar de opinión.

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Actualmente la actriz se encuentra en Camboya, adonde llegó para rodar First They Kill My Father, una película producida por Netflix que narrará la historia de un genocidio ocurrido en aquel país durante los años setenta. Fue en ese lugar donde Angelina ofreció una entrevista para Associated Press y comentó su perspectiva de la maternidad durante su juventud. “Nunca quise tener un bebé. Nunca quise estar embarazada. Nunca cuidé de niños. Nunca pensé en mí misma como madre“, afirmó.

¿Y qué le hizo cambiar de parecer? Precisamente un viaje a Camboya. Fue en el año 2000, mientras grababa “Lara Croft: Tom Raider”, que llegó por primera vez a este país. En ese viaje se puso a jugar con unos niños y entonces tuvo algo así como una epifanía: “De repente fue muy claro para mí que mi hijo estaba en ese país, en algún lugar“. Un año después, en otro viaje, la actriz se convirtió en embajadora de buena voluntad de la ONU. Y en 2002 volvió para adoptar a Maddox, su primer hijo. De ahí en más, la historia es conocida.