Los Juegos Olímpicos ya se encuentran a la vuelta de la esquina, luego de haber sido aplazados debido a la pandemia de COVID-19. En esta oportunidad, más de 40 atletas, entre olímpicos y paralímpicos, defenderán los colores de la patria, en la que será la delegación peruana más numerosa en la historia de los Juegos. Conversamos con cuatro de ellos, quienes compartieron sus historias y sus sueños poco antes del inicio de la justa deportiva más importante del planeta.

Por Benjamín Palma Fotos Jacques Ferrand

Ariana Orrego

“Yo hago gimnasia artística, que se divide en cuatro pruebas: salto, barra, viga y piso. En Tokio voy a competir en las cuatro”.

Citius, altius, fortius” (“más rápido, más alto, más fuerte”). La célebre locución en latín pronunciada por el barón Pierre de Coubertin en la ceremonia de apertura de los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna, en Atenas 1896, será enaltecida en pocos días por la que será no solo la delegación deportiva más numerosas de nuestra historia en los Juegos, sino también una de las más fuertes y competitivas, gracias a la valiosa experiencia acumulada dos años atrás en los Juegos Panamericanos Lima 2019.

Hasta el cierre de la presente edición, ya eran 31 los atletas peruanos que habían conseguido su clasificación a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, que se disputarán oficialmente del 23 de julio al 8 de agosto próximos, mientras que otros ocho ya habían hecho lo propio para los Juegos Paralímpicos, en la que será también la delegación peruana más nutrida de todos los tiempos en dicha competencia.

En Río 2016, el ‘team Perú’, con 29 atletas, ya había establecido una marca histórica. Esta vez, nuestra delegación participará en 13 disciplinas distintas. Desde deportes donde siempre hemos tenido exponentes de talla mundial, como el surf (que en los juegos asiáticos debutará como disciplina olímpica) o el tiro (que nos ha valido tres de las únicas cuatro medallas que hemos obtenido en nuestra historia), hasta disciplinas en las que competiremos por primera vez, estos nuevos Juegos Olímpicos podrían representar una bisagra en la evolución reciente del deporte peruano, gracias a los enormes sacrificios de atletas que, en casi todos los casos, deben superar innumerables dificultades para alcanzar la élite mundial.

En este reportaje contamos las historias de esfuerzo, sudor y dedicación de cuatro de ellos.

CARLOS SANGAMA, PARATLETISMO (MARATÓN)

CARLOS SANGAMA

Carlos Sangama es uno de los atletas peruanos que consiguieron asegurar su clasificación a los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020. Sangama participará en la prueba de maratón.

¿Desde cuándo vienes siendo fondista?

De manera profesional, desde el año 2017. Estamos hablando, al día de hoy, de cuatro años.

¿Cómo así nació tu pasión por este deporte?

Vi correr a un compatriota, amigo, que ahora es dirigente del IPD en la región Junín, Julio Raúl Pacheco. Lo vi correr en el año 2015 en los Juegos de Toronto 2015, en la maratón de 42
kilómetros. Eso me llamo mucho la atención. En ese momento yo era una persona que estaba, digamos, bastante subida de peso. Entonces empezó un reto. Primero se trataba de bajar de peso, pero me fue gustando, poco a poco, hasta que decidí hacerlo de forma profesional.

Lea también:  ¿Norman Reedus en lío amoroso?

¿Dónde naciste?

Soy del departamento de San Martín, provincia y distrito de Bellavista. De un pueblito muy pequeño que se llama Nueva Florida. Me crie y nací allí, pero ahora resido en Lima.

¿Cómo es tu rutina de entrenamiento?

Para una maratón, el entrenamiento físico es importante, pero también el tema mental. Todo va de la mano. Un plan de entrenamiento, alimentación, trabajo con el fisioterapeuta y más.

Participaste en Lima 2019. ¿Cómo fue la experiencia?

Muy bonita, pero me dejo un sabor agridulce, porque había entrenado muy bien, pero faltando dos días, lamentablemente, sufrí una pequeña lesión, que no me permitió llegar a lo que yo buscaba, que era alcanzar el podio. Incluso llegaba como favorito.

¿Cuáles son tus expectativas para Tokio 2020?

No soy una persona que va a prometer una medalla, pero todos quieren una medalla. Estoy seguro de que voy a dar mi 110%. Para eso entrenamos todos los días.

ALEXANDRA GRANDE, KARATE

ALEXANDRA GRANDE

Alexandra Grande se proclamó bicampeona panamericana en Lima 2019 luego de vencer en la pelea final a la venezolana Claudymar Garcés. Ahora quiere volver a hacer historia en Tokio 2020.

¿Alexandra, como llegas al mundo del karate?

“Mi madre ha sido karateca y mi papá sabe kung-fu. Yo empecé en una academia de karate cuando tenía 3 años. Era en San Martín de Porres, por donde vivíamos. En esa época hacía unos cuantos puños y me iba a mi cuarto. Mis padres nunca me decían que me quedara, así que terminé haciendo ballet. De ahí hice gimnasia y fue recién a los 7 años, cuando estuve en el coliseo nacional con mi madre y vi a unos niños practicando karate, que decidí hacerlo”, recuerda Alexandra Grande, medallista de oro en Lima 2019, sobre sus inicios en el deporte que la ha llevado a la élite internacional.

“Cuando se lo comenté a mi mamá se sonrió de oreja a oreja. Me dijo ‘te llevo’, y me llevó con su primer entrenador. Con él estuve un año y medio; a los 8 años comencé con mi entrenador Roberto Reyna, que es con quien viajaré ahora a Tokio”.

¿Cuánto tiempo llevas practicando el karate?

25 años.

¿A qué edad pasó por tu mente la idea de algún día competir?

A los 7 años lo tomas como un hobby, pero desde chiquita siempre fui muy competitiva; no me gustaba perder. Igual iba y me divertía. Además, mi entrenador me decía: “No te preocupes, perder no está mal”. Y es que a veces uno pierde, y uno necesita una mentalidad positiva ante la adversidad.

Es un balance importante en la vida de todo deportista…

¡Sí! Mi entrenador es psicólogo deportivo. Él me ha criado deportivamente. Cuando gano me aplaude, y cuando pierdo también está ahí, aplaudiéndome. Sabemos que, para asegurar una victoria, debemos aprender de nuestras derrotas.

Lea también:  Kim Kardashian: la nueva soltera (y billonaria) codiciada

¿Sientes que tienes una conexión especial con el karate?

Siento que es el destino. Déjame contarte: a los 11 años dejé el karate. Me dediqué a hacer vóley. El karate cada vez se desligaba más de mi vida, pero a los 13 me crucé con mi entrenador y me pidió que volviera a entrenar. Decidí hacerlo, pero, a pesar de que mi técnica estaba intacta, había perdido mucha confianza. El vóley es un deporte en el que puedes depender de tu equipo; en el karate estás sola. Recién a los 14 decidí competir en un campeonato metropolitano; también clasifiqué a uno nacional y me llegó una carta para ser preselección. A pesar de esto, yo seguía con el vóley, pero las señales eran muchas: el karate me quería. Así, me terminé decidiendo por el karate y hasta ahora no he parado.

Cuando subes a pelear estás sola, pero tienes un equipo que te acompaña…

Todo lo hago junto con mi entrenador y mi equipo. Trabajo con tres sparrings, quienes, junto con mi entrenador, han estado aguantando mis golpes, mis emociones, mis locuras…

¿Cuáles son tus expectativas para Tokio 2020?

Las expectativas son superaltas. No voy a decir nada sobre medallas; lo que sí he dicho es que siento que voy a hacer historia. Como dije, las expectativas son altas, pero voy a ser la mejor en los Juegos Olímpicos.

ARIANA ORREGO, GIMNASIA

ARIANA ORREGO

La gimnasta Ariana Orrego ya tuvo una primera experiencia olímpica en Río 2016: “Fue lindo, de verdad, una experiencia única. Pero sí me acuerdo de estar bastante nerviosa y no saber qué esperar, porque yo había competido en los Panamericanos de Toronto en 2015 y en varios mundiales de gimnasia, pero nunca había estado en una competencia tan grande como unos Juegos Olímpicos”.

¿Qué edad tienes?

22.

¿Y cuánto tiempo llevas practicando la gimnasia?

Desde que tengo 5, casi 6 años.

Estamos hablando de ya casi 17 años… ¿Cómo empezó tu historia en este deporte?

Mis papás querían que me mantuviera activa; o sea, que practicara algo, que practicara algún deporte o algo, que no me quedara en la casa sin hacer nada. Entonces me metieron a un montón de actividades extracurriculares y yo las fui aprobando. Literalmente, he hecho tantos deportes y nada; el que más me gustó fue la gimnasia y así fue cuando decidí y dije: “OK, voy a dedicarme más a la gimnasia”.

¿Desde ese momento ya sabías que te dedicarías a la gimnasia, a la competencia?

No, creo que allí era más como hobby. Y me acuerdo de que los últimos dos deportes con los que me quedé fueron la gimnasia y el tenis. Entonces, hacía tres veces a la semana gimnasia y tres veces a la semana, tenis. Y después, en gimnasia, los entrenadores le dijeron a mi mamá que tenía que empezar a entrenar todos los días si quería seguir avanzando y llegar a un nivel competitivo. Entonces dije ya, “chau, tenis”. Solo haría gimnasia. Y así fue como empecé a dedicarme a la gimnasia todos los días.

Lea también:  Kimberly García: "Mi objetivo es estar en el top 5 y pelear por una medalla"

¿Recuerdas cómo fue tu primera experiencia en una competencia?

De la primera que me acuerdo fue el Nacional de 2006. Tenía 8 años. Y, nada, me fue superbien. Me coroné campeona nacional. La primera competencia representando al Perú fue un Sudamericano en 2009 que se realizó aquí en Lima y también logré ganar dos medallas.

¿Qué se siente al ganar una medalla representando a tu país?

Es difícil describirlo. Te sientes muy feliz, en especial cuando estas allí parada y tocan el himno. Sientes que lo hiciste, que lo lograste.

A pesar de que eres una de las representantes más jóvenes, tú ya tienes experiencia olímpica. ¿Cómo fue la experien cia en Río 2016?

Fue lindo, de verdad, una experiencia única. Pero sí me acuerdo de estar bastante nerviosa y no saber qué esperar, porque yo había competido en los Panamericanos de Toronto en 2015 y en varios mundiales de gimnasia, pero nunca había estado en una competencia tan grande como unos Juegos Olímpicos. Me fue muy bien, competí superbien, pero, obviamente, era muy difícil conseguir una medalla, clasificar a finales y cosas así. Porque el nivel de Estados Unidos y de varios países de Europa y Asia es muy muy alto. Pero creo que gané mucha experiencia y espero que eso me sirva para Tokio.

¿Qué esperas lograr en Tokio 2020?

Lo primero es competir con todas mis rutinas nuevas, sin caídas, obviamente, y ojalá que eso sea suficiente para lograr una final. Esa es la primera meta. Ya lograda la final, que pase
lo que tenga que pasar.

ANGELO CARO, SKATEBOARD

Angelo Caro

La verdad es que hay mucha emoción, alegría y motivación para seguir adelante. La clasificación no significa que acabó el trabajo. Voy a seguir adelante; hay mucho más que afrontar”, asegura Angelo Caro, el primer skater peruano que participará en unos Juegos Olímpicos.

El skater peruano de 21 años tiene una oportunidad única. No solo está representando al Perú en los Juegos Olímpicos, sino que lo hace en una disciplina que hasta este año era absolutamente ajena a la esfera olímpica. En otras palabras, es un pionero.

Y, para fortuna de todos los peruanos, Caro está perfectamente preparado para alcanzar la gloria olímpica. Deportista desde hace una década, la conexión de Angelo con el skate nació de una pasión: “Comenzó como un hobby, un tiempo de diversión y me gusta decir que hasta el día de hoy lo es”.

Para Caro, la vida es interesante. Un día jugaba “ Tony Hawk” en PlayStation y veía a sus ídolos en la televisión; hoy compite con ellos. Pero no por eso baja la guardia. “Mis rivales más fuertes son Nyjah Huston (Estados Unidos), Sora Shirai (Japón) y Yuto Horigome (Japón)”, asegura.

Siendo el skate una categoría nueva en los Juegos, Angelo tuvo que clasificar compitiendo en distintos torneos alrededor del mundo. Su excelente participación en la Street League de Brasil y un eventual puesto 11 en el ranking mundial lo llevaron a obtener la clasificación a Tokio 2020. “Durante más de un año, participé en muchos campeonatos alrededor del mundo. Comencé en el puesto 200 y me tocó pasar más clasificatorias que otros atletas. Se maneja bajo un formato de puntos: cuanto mejor te va, más puntos recibes. Fue gracias a mi presentación en la Street League de Brasil, donde llegué a las finales, que conseguí suficientes puntos para subir mi puesto en el ranking mundial”, refiere.

¿Su especialidad sobre la tabla? El Street. “Street consiste en un circuito con gradas, tubos, pequeñas rampas para tomar velocidad; todo un espacio diseñado para lo que sería un freestyle en la tabla”, explica. Quien ha visto a Angelo montar skate sabe que la tabla es una extensión de su cuerpo. La expectativa de Caro en Tokio 2020 es simple, única: “Traer una medalla”.

Suscríbase ahora para obtener 12 ediciones de Cosas y Casas por solo 185 soles. Además de envío a domicilio gratuito y acceso instantáneo gratuito a las ediciones digitales.