Pese a que una reciente encuesta lo ubica con el 1% de la intención de voto para las próximas elecciones presidenciales, el exlegislador Ántero Flores-Aráoz anuncia su candidatura señalando que él es el único de los candidatos que no es más de lo mismo, porque no ha sido gobierno como los otros, ni representa un salto al vacío, como los “outsiders”.

Por Luis Felipe Gamarra 

Flores-Aráoz desenvaina una réplica del arma que llevó Francisco Bolognesi hasta la muerte.

Flores-Aráoz desenvaina una réplica del arma que llevó Francisco Bolognesi hasta la muerte.

Para el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) ninguna candidatura es oficial hasta que no se realicen elecciones internas en cada agrupación. Pero eso no ha sido impedimento para que el doctor Ántero Flores-Aráoz Esparza, excongresista, expresidente del PPC, exrepresentante del Perú ante la OEA, así como ex ministro de Defensa, se lance a la palestra, como cabeza del partido Orden. Las encuestas parecen poco prometedoras. Hasta la fecha lo ubican en el 1% de la preferencia electoral, bastante por debajo de Keiko Fujimori, Pedro Pablo Kuczynski y Alan García, entre otros.

Durante la recolección de firmas. Flores-Aráoz presentó más de 600 mil rúbricas.

Durante la recolección de firmas. Flores-Aráoz presentó más de 600 mil rúbricas.

No obstante, Flores-Aráoz cree que podrá repuntar en estos índices a partir de un mensaje simple y concreto: del abanico de postulantes, él considera que es el único en quien coinciden más de una década en la función pública con una carrera libre de acusaciones de malos manejos o corrupción. “Ya le toca”, nos dice Ana María Cedrón, esposa de Flores-Aráoz, recordando que este ímpetu por ocupar el cargo más alto en la burocracia no responde a ningún llamado imprevisto, sino a lo que para ella es la escalera del mérito que empezó a escalar desde que en 1980 ocupó la vicepresidencia de la Beneficencia de Lima hasta llegar al Ministerio de Defensa en 2007.

Además de ministro de Defensa fue legislador en tres oportunidades.

Además de ministro de Defensa fue legislador en tres oportunidades.

“A mí me ha tocado apoyarlo en todos sus emprendimientos políticos, así a veces haya tenido que sacar cita para verlo”, bromea Ana María. El padre de Flores-Aráoz fue un vendedor de seguros. Su primera casa se ubicó en la avenida España, en el Cercado de Lima, la segunda, en el distrito de Jesús María. Para pagarse la carrera de Derecho en la Pontificia Universidad Católica, Flores-Aráoz practicó desde el primer ciclo en tres lugares diferentes: en el estudio del doctor Carlos Carrillo Smith, en el departamento legal del Banco Central Hipotecario y en la sección legal de la compañía de seguros La Nacional.

Flores-Aráoz en la Comisión de Defensa del Congreso, en 2008.

Flores-Aráoz en la Comisión de Defensa del Congreso, en 2008.

Los dos últimos ciclos los culminó en la Universidad Mayor de San Marcos, porque esta le permitía mayor flexibilidad en los horarios para cubrir los tres turnos. “Si te digo las horas a las que me he acostumbrado a trabajar te avergonzarías”, me dice en tono divertido Flores-Aráoz, que acaba de entrar a la habitación. Al finalizar sus estudios, puso su primer estudio de abogados en el jirón Azángaro, junto a dos amigos entrañables: Alberto Andrade y Juan Bautista Bardelli.

El matrimonio llegó a fines de los años sesenta, cuando conoció a Ana María en la casa de su amigo Rafael Cedrón, padre de la novia. “Cuando sales con la hija de tu amigo todo está bien, lo único malo es que debes ir más despacio”, ríe Flores-Aráoz. La primera hija llegó después de los primeros nueve meses. Las otras llegaron a un ritmo de dos años cada una, hasta completar el tercio.

Los Flores-Aráoz. Detrás: Inés María Flores-Aráoz (hija), Tania (nieta), Alejandro (nieto), Mario Bonifaz (yerno), Rafael (nieto), María Paula (nieta). Delante: Ana María Flores-Aráoz (hija), Daniel (nieto) Jorge Luis Ojeda (yerno), Ántero Flores-Aráoz, Ana María Cedrón (esposa) y Gonzalo (nieto).

Los Flores-Aráoz. Detrás: Inés María Flores-Aráoz (hija), Tania (nieta), Alejandro (nieto), Mario Bonifaz (yerno), Rafael (nieto), María Paula (nieta). Delante: Ana María Flores-Aráoz (hija), Daniel (nieto) Jorge Luis Ojeda (yerno), Ántero Flores-Aráoz, Ana María Cedrón (esposa) y Gonzalo (nieto).

“Me ha ido fabulosamente bien”, dice Flores-Aráoz sin tratar de disimular su éxito. En los años setenta, cuando decidió independizarse, salvo cinco estudios grandes, eran pocos los abogados como él, especializados en la parte corporativa, por lo que supo aprovechar la preocupación de decenas de empresas importantes, que buscaban su consejo para prevenir escenarios complejos en una década en la que el régimen del general Velasco estatizaba empresas privadas y elevaba los controles y los impuestos. “Me convertí en un adicto al trabajo”, confiesa.

Lea también:  Guido Bellido renuncia a la Presidencia del Consejo de Ministros

Para compensar el tiempo que no pasaba con la familia, llevaba a todos a la casa de playa en Ancón, donde era fácil desconectarse porque el único teléfono que operaba era uno impulsado por una manivela. “Ahora podría dedicarle más tiempo a mi familia, a mis nietos, ahora que no necesito trabajar para vivir. Pero si no postulo, le dejo espacio a esa gentuza que se ha acostumbrado a que la gente de buena fe le deje el espacio libre para hacer lo que le da la gana con el Perú”, dice FloresAraoz, que sabe de lo duras que son las campañas por las presidenciales.

Su principal oferta de campaña es desrregular las inversiones.

Su principal oferta de campaña es desrregular las inversiones.

La mayoría de candidatos no son claros con los números que explican su fortuna personal. ¿Cómo explica su patrimonio?

He sido muy exitoso. Pertenezco a algunos directorios, pero no puedo decir los nombres por reserva profesional.

¿Son varios?, ¿tres, cinco, ocho?

Algunos.

¿No cree que por transparencia sería mejor ser preciso?

No he pedido los permisos a las empresas para revelarlo.

¿Quién financió la campaña de recolección de firmas para inscribir a Orden, su partido?

Fue con mi propio peculio.

¿Cuánto calcula que invirtió?

No he llevado la cuenta.

¿No sabe cuánto gastó?

No son detalles que haya llevado detenidamente. Pero no fue tan costoso como lo sería hoy. Necesitaba el 1% de un universo de quince millones de votantes. Para pasar, presentamos más de quinientas mil firmas. Hoy la nueva ley exige el 3% de veinte millones, que serían un millón ochocientos mil, que es casi imposible. De ser así, lo habría pensado no una sino veinte veces, pero igual creo que me lanzaba a la piscina.

¿Es de derecha o de izquierda?

De centro. Pero si por derecha entendemos que estoy a favor del desarrollo con inversión privada, soy de derecha. Pero si por izquierda se entiende que no habrá desarrollo en el Perú hasta que los pobres no eleven su nivel de vida, soy de izquierda.

¿Liberal o conservador?

Si se trata de poner orden y disciplina, soy conservador. Pero si se trata de romper el statu quo para mejorar, soy
un revolucionario.

¿Está a favor de la unión civil?

Lea también:  Turismo wellness: Hoteles peruanos con concepto de bienestar integral

Como abogado, pienso que no es necesaria. Para eso están los testamentos, los fideicomisos, los poderes, las sociedades, la propiedad de condominio. Todas las figuras del derecho están para aquellas personas que buscan compartir su patrimonio.

Pero una pareja es una pareja, no un socio.

¿Con que se agarren de las manos en público no es suficiente?

Esa frase suena homofóbica.

No, no soy homofóbico. Si el Congreso, que es el llamado a hacer estas cosas, lo pone en marcha, yo lo firmo. Pero no lo impulsaría.

¿Cómo haría viable el proyecto minero Tía María?

Dejándolo enfriar. No lo suspendería, pero le diría a la empresa y a los representantes del Estado que se serenen. Este gobierno nunca se compró el pleito. ¿Acaso le explicó a la población las ventajas de vivir en una región minera? ¿Dónde estuvieron los servicios de inteligencia para identificar a los promotores de la violencia? Allí hubo gente del Movadef, de Patria Roja, de Tierra y Libertad, que azuzaron a la gente de buena fe de Islay, a la que se le hizo creer que el proyecto es inviable desde el punto de vista ambiental.

¿Por qué el nombre de Orden para su agrupación política?

Porque el Perú necesita urgentemente una dosis potente de orden. Nos hemos malacostumbrado a hacer lo que nos da la gana, nadie respeta la Constitución ni la ley.

¿Orden autoritario?

No, orden democrático. Más que mano dura, diría más disciplina. Orden con utilización de la ley.

¿Que salga el Ejército a patrullar las calles con la Policía Nacional para acabar con la inseguridad ciudadana?

Solo si la Policía Nacional no se da abasto, pero hasta el momento no es necesario. Los militares están formados para defender el territorio y para labores de salvataje. Para todo lo demás está la policía.

¿Quién sería su ministro de Economía?

El tema económico necesita de economistas que conozcan su tema, pero que no estén vinculados con la parte empresarial. Hay mucha gente joven que colabora con nosotros, como Miguel Santillana.

¿Llevaría a Miguel Santillana a la cartera de Economía? ¿Sabe los anticuerpos que podrían generar sus declaraciones, ninguneando a la gente que no piensa como él, muchas veces sin pruebas?

No he dicho que será nuestro ministro. He dicho que colabora. Pero también colaboran con nosotros gente independiente, como Luis Felipe Arizmendi o Carlos Anderson. En Energía y Minas está Mario Cedrón; en temas laborales, Raúl Saco; en Seguridad, Dardo López o Humberto Catter; en Educación, Idel Vexler; en Relaciones Exteriores, la embajadora Luzmila Zanabria; Yolanda Osterling, en Cultura.

Varios ya fueron funcionarios públicos, y no hicieron mucho.

Algunos estuvieron poco tiempo, pero saben mucho de sus temas.

Aparte de usted, ¿quiénes más están en Orden?

Yo soy el presidente, pero tenemos a gente reconocida, como Rafael Valencia Dongo (Arequipa), Kuennen Franceza (Huánuco), Emma Vargas de Benavides (Huancavelica), Rafael Aita (Lambayeque), Julia Valenzuela (Lima) y José Luis Risco… no se ría, es abogado, tiene una maestría y está haciendo un doctorado.

Políticos tradicionales…

No, políticos con experiencia.

¿Cuánto gana mensualmente?

Es variable.

¿Entre cuánto y cuánto?

Más que suficiente, tengo renta inmobiliaria para vivir sin trabajar.

¿Cuántas propiedades tiene?

Un montón.

¿Cuántas?

No me acuerdo, hay algunas de propiedad horizontal, mi casa, otra en Ancón, en Asia, departamentos, cocheras, el estudio…

Lea también:  Sagasti: "primer lote de vacunas de Sinopharm llega este domingo"

¿Tiene hermanos?

Tuve un hermano que ya falleció, quedan dos hermanas, cada una se dedica a su casa. Si me preguntas por los sobrinos… si hacen una cagada será su problema.

¿Cómo se va a vender?, ¿como el técnico, el político moderno, el político con experiencia?

No me vendo ni me alquilo. Soy un abogado con experiencia en administración, desde regidor de la Municipalidad de Lima hasta embajador y ministro. He hecho de todo, y bien.

¿Le molesta que en la campaña le recuerden su apodo de “Gato Gordo”?

Al contrario, ya me han mandado a hacer un muñeco que me va a acompañar en la campaña. Además, no te olvides que el gato se come al pericote y al cuy.

¿Qué opina de Alan García?

Un desastre en el primer gobierno, se reivindicó en el segundo. Pero ¿por qué va a ser presidente tres veces? Esto no es una monarquía, es una democracia.

¿Keiko Fujimori?

Una gordita simpática, pero que no conoce casi nada de función pública.

¿PPK?

Toca la flauta sensacional, tiene experiencia en economía, pero nada más.

¿Por qué votar por usted y no por ellos, que van primeros?

Porque ellos ya fueron gobierno, ya estuvieron en el poder y ya demostraron lo que pueden y lo que no pueden hacer.

¿Cuáles serán sus principales ofertas de campaña?

Primero, aplicar la ley y la Constitución. Queremos que la calidad de vida de todos mejore, pero no en base a programas que regalan plata. Aquí falta un ingrediente productivo. Hay que enseñarle a la gente a producir, a servir, no regales pescado, enseña a pescar. Nos falta promover la educación técnica, tal como hacen los tigres de Asia. Otro tema que me preocupa es la sobrerregulación.

Hay disposiciones absurdas, como una a la que estamos obligados por estos días: declarar todas nuestras propiedades, cuando eso ya está en Registros Públicos, en las municipalidades. Hay que destrabar las inversiones y la economía. Este gobierno ha hablado sobre eso pero no ha hecho nada. Si no lo han hecho es porque son ineptos.

¿Considera que el gobierno del presidente Humala es mediocre?

Mediocre porque lo has ascendido, Humala es menos que mediocre. No es ni piloto automático, es un dron sin piloto. Esperábamos que fuera pésimo, y como no lo ha sido ya no te parece tan malo. Pero ha sido malo, malo. Empezaron gobernando con la oposición, que era más responsable que su bancada, pero se pelearon con todos y se quedaron solos. El Perú no es de ellos, es de todos.

¿Qué piensa de Nadine Heredia?

Es una figura política. Manda en su casa, y su casa es la casa de gobierno. Pero una cosa son los fondos de campaña y otra si se compró un vestido Chanel o Dior. Estamos metidos en una huachafería mientras el país se está incendiando.

¿Cómo resolvería el desgobierno que existe en las regiones?

No se van a poder hacer macrorregiones, pero sí mancomunidades, para desarrollar proyectos conjuntos. Por otro lado, hacer que el canon sea más flexible. Y para la gente, darle la plata de las regalías directamente. Porque si no van a sentir que la empresa hace plata en sus narices y ellos ni la ven. Las ganancias de los recursos deben quedarse en la zona, pero en sus bolsillos.

¿Eso no es populismo?

No, porque para eso son las regalías. No son para que un gobernador regional sin preparación se gaste la plata en hacerse una oficina más bonita o en una pileta de colores.

Se creyó que el presidente Humala, por ser militar, pondría orden. ¿Podrá hacerlo usted que es un civil?

Sí, porque, además de ser ordenado y disciplinado, no soy comandante. Yo llegué a ministro.

¿Quién pone orden en su casa?

Mi mujer… Pero no soy “Cosito”.