Las redes sociales pueden ser una puerta para conectar con el mundo, pero también existen factores que las convierten en nocivas. Incluso para las celebridades.

Por Arianna Gonzáles

Redes

Las redes sociales han representado la única manera de tener contacto con el mundo exterior durante el confinamiento provocado por la pandemia.

Durante la pandemia, las redes sociales se volvieron esenciales. El confiamiento, impuesto por la mayoría de países del mundo hizo que estas fueran nuestras las mayores aliadas para mantener el contacto con familiares y amigos.

La celebración de cumpleaños por videollamadas, el dictado de clases por lives en Instagram o Facebook y hasta las recetas compartidas en Twitter, fueron vitales para sentirnos parte de una comunidad y sobrevivir los meses encerrados.

El ser humano, social por naturaleza, encontró en estas plataformas una manera de olvidar que las reuniones familiares, las fiestas con amigos y los encuentros en lugares públicos tardarían en volver.

Sin embargo, el uso frecuente de ellas, también trajo distintas problemáticas, que hasta las más influyentes celebridades han sentido.

Por ello, tras más de un año y medio desde que inició la pandemia, muchas de ellas han decidido darse un respiro. En esta nota, trataremos de entender el por qué de su decisión y la acogida que ha tenido esta tendencia al social media detox.

Salud mental y redes sociales

Selena Gómez fue una de las principales celebridades recordada por su detox de redes sociales.

Aunque nos esforcemos en negarlo, las redes sociales son una plataforma de vidas perfectas. Los influencers no paran de compartir días rodeados de viajes, marcas de lujo, fiestas con amigos, pero sobretodo de presumir una vida donde todo parece estar bien, donde la gente parece vivir feliz.

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Esto, invisibiliza los problemas a los que todos como personas nos enfrentamos y crea un panorama desalentador que puede resultar frustrante para varios usuarios.

Pero, las victimas no son solo los receptores del mensaje. Los emisores, celebridades de todo el mundo muchas veces obligadas por managers a llevar una vida perfecta para redes sociales, también comparten parte de la frustración que implica no poder mostrarse como realmente son. Y deciden abandonar las redes.

El 22 de abril de 2021, la rapera Megan Thee Stallion, anunció que las consecuencias de la fama, y lo abrumador que resulta el éxito, la llevaban a separarse de sus seguidores de manera virtual.

“Debido a las exigencias que conlleva tener una vida Hot Girl (en referencia a su éxito musical), Meg ha entrado en un periodo de regeneración que le ayudará a prepararse para lo que está por venir”, anunció en sus cuentas de redes sociales.

La rapera estadounidense consideró necesario alejarse de las redes sociales para poder seguir haciendo música.

Otra que también apagó el celular, fue Chika, otra voz del rap de tan solo 24 años. Ella, hizo público su deseo de abandonar las redes sociales, asegurando que su salud “es bastante más importante”.

Selena Gómez fue una más de las que prefirió separar sus días de Instagram y darse el necesario respiro digital para luego volver con más fuerza que nunca.

Al parecer, es la búsqueda de privacidad digital las que le brindaría a las celebridades una especie de “nuevos aires”, más importante que nunca después de un año en el que la pandemia ha golpeado fuertemente nuestra salud mental.

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La cultura de la cancelación

Redes

Las redes sociales de los famosos están llenas de likes pero, ¿qué pasaría si de un momento a otro esos se convierten en comentarios negativos?

Sin dejar de lado el tema de salud mental, la cultura de la cancelación también es una gran problemática a la que se enfrentan los famosos en redes sociales y por la que muchos de ellos han llegado al extremo de dejar de usarlas.

Tanto Facebook como Instagram y Twitter se convirtieron también en plataformas para la defensa de causas importantes, como la lucha por los derechos de la mujer, de la población afrodescendiente y de la comunidad LGBTI.

En estas comunidades la gente crea redes de apoyo donde, esperan, las celebridades se sumen a las causas, más allá de usarlas con fines netamente publicitarios.

Cuando uno de ellos no lo hace, sienten que está traicionando el compromiso con sus fans por lo que los comentarios negativos no tardan en llegar.

Ante ello, los artistas pueden simplemente dejarlo pasar y seguir con su vida en redes, alegando a la fragilidad de la memoria.

Sin embargo, algunos prefieren tomar una decisión más drástica y alejarse por completo de esas plataformas que contribuyen a su fama, pero también al daño de su salud mental.

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