Durante estos días, y hasta el 30 de septiembre, se está llevando a cabo en Miami el World Class 2016, evento al que también podríamos llamar “el mundial de los bartenders”. Joel Chirinos es el peruano que busca alzarse con la máxima distinción tras coronarse como ganador en la etapa que se realizó en nuestro país. Pero esta no es la única representación peruana, ya que Pedro Miguel Schiaffino será miembro del jurado, convirtiéndose así en el único juez de procedencia latinoamericana. Nosotros conversamos con el chef peruano, cuyo restaurante Malabar acaba de ser reconocido dentro de los Latin America’s 50 Best. Esto fue lo que nos contó.

¿Qué tipo de responsabilidad sientes al ser parte de este jurado?
El concurso es duro, son varios días y horas de pruebas, espero aguantar el ritmo. Es un lindo evento en donde se comparte mucho y a la vez se aprende.

¿De qué aspectos específicos te harás cargo al momento de las evaluaciones?
Estaré en la primera etapa que es el Before and After en donde los participantes presentan un coctel de aperitivo y un coctel digestivo, por eso se llama “antes y después”. Además, voy a estar juzgando la final el último día, donde escogemos al ganador.

Pedro Miguel Schiaffino

Además de ser jurado, también participarás en talleres. ¿En qué consistirán y qué mecánicas planeas aplicar?
Participaré en un panel junto a Gaggan Anand y Lorena Vásquez, master blender de Zacapa, en donde el tema principal es la relación que tiene la cocina y la coctelería.

¿Cuál es la importancia de un buen bar dentro de un restaurante?
Depende del restaurante, la cultura y el país. En Perú el bar es parte importante de la propuesta gastronómica… ¿Podríamos imaginarnos la cocina peruana sin un buen pisco sour? Creo que no.

¿Cuáles son para ti los maridajes perfectos?
Es muy subjetivo, depende del gusto y la cultura de cada persona. Para un buen maridaje hay una regla universal y muy práctica, la comida no puede opacar a la bebida, ni viceversa, debe haber un balance entre ambos.