La esposa del rey Jigme Khesar Namgyel Wangchuck es considerada la soberana más joven y bella del mundo. La reina dragón –como así se la conoce mundialmente– guarda muchas similitudes con la duquesa de Cambridge. Entre ellas, su afinidad por las artes y el deporte.

El 29 de abril de 2011, Abadía de Westminster en Londres, fue escenario de un enlace de ensueño. El príncipe William y Kate Middleton se dieron el “sí”, escribiendo un nuevo capítulo en la historia de amor de la monarquía británica. Seis meses más tarde, en un pequeño país entre China e India, otra pareja se preparaba para el día más especial de sus vidas. El rey Jigme Khesar Namgyel Wangchuck y su prometida, Jetsun Pema, protagonizaron en Bután “la otra boda real”.

Los reyes de Bután celebraron su boda el 13 de octubre de 2011.

Quizá por eso la joven monarca ha sido bautizada como la Kate Middleton del Himalaya. Pero no es el año de sus bodas lo único que las une. Ambas son unas apasionadas de la historia del arte –Kate, incluso, estudió dicha carrera en la universidad– y les fascina los deportes —Jetsun fue capitana del equipo de básquet de su escuela y siempre ha seguido interesada en esta disciplina—.

Asimismo, se estrenaron en el rol de madre con un hijo varón. En el caso de la duques de Cambridge, fue con el príncipe George, y en el de Jetsun, con el príncipe heredero, Jigme Namgyel Wangchuck, nacido en febrero de 2016.

Foto: @queenjetsunpema

Una historia diferente

A pesar de esas semejanzas, hay algo muy importante que separa a Kate de Jetsun: la forma en la que se convirtieron en esposas de un miembro de la realeza. Mientras que la duquesa tuvo un noviazgo de cinco años que terminó en boda, la reina dragón vivió un romance bastante peculiar.

Visita oficial de los duques de Cambridge a Bután en 2016.

La familia de Jetsun siempre ha mantenido estrechos vínculos con el clan real del Reino del Himalaya. Su padre, Dhondup Gyalthsen, piloto de profesión, era nieto del gobernador de uno de los distritos más importantes del país. Por otro lado, su madre, Sonam Chuki, proviene de una de las más antiguas familias nobles del país asiático. Por ello, la joven de 28 años creció en la alta sociedad butanés.

Foto: @queenjetsunpema

Fue en unas vacaciones de verano cuando el soberano conoció a Jetsun. Por aquel entonces él tenía 17 años y ella, apenas 7. Jigme Khesar quedó prendado de la pequeña y prometió casarse con ella cuando cumpliera la mayoría de edad. El príncipe heredero acordó con los padres de Jetsun que si llegaba a los 18 años sin pareja y él seguía soltero, se casarían. Y así ocurrió. En 2011, Jigme —que ya era rey tras la abdicación de su padre en 2005— se unió a Jetsun Pema, y ella pasó a ser la reina consorte más joven del mundo.

“He esperado mucho tiempo para casarme. Pero no importa cuánto uno tarde, con tal de que sea con la persona correcta. Yo estoy seguro de haberlo hecho con la adecuada”, dijo el rey tras sus nupcias.

El gran amor que le profesa a Jetsun ha conseguido romper con una tradición muy arraigada a esta casa real: la poligamia. La joven le pidió a su marido que no siguiera esta costumbre y él no dudó en aceptar su petición. Incluso, comunicó públicamente que ella sería su única esposa. Con esta decisión Jigme marca distancia de sus antecesores. Su padre, por ejemplo, se casó con cuatro hermanas el mismo día.